jueves, octubre 08, 2009

Creencias

jueves, octubre 08, 2009
A veces pienso que creer en el amor verdadero es como seguir creyendo en Santa Claus o en los Reyes Magos...

miércoles, septiembre 02, 2009

Un miércoles cualquiera...

miércoles, septiembre 02, 2009
23:34 en Londres, 07:34 en Tokyo, 08:34 en Melbourne, 17:35 en la Ciudad de México.


Casi un litro de Coca Cola Light en la sangre para mantenerme despierta.


Unas 20 conversaciones con 5 o 6 amigos por Facebook.


5 programas diferentes en la televisión británica, incluyendo una que otra película empezada a la mitad y terminada a medias.


La lluvia duró menos que yo y las nubes se han ido con la luna.


Influenza AH1N1, ratas entrenadas para detectar minas antipersonales, una larga charla con mi madre sobre dónde será la próxima ciudad en nuestras vidas. Mi madre tratando de convencerme de que evite la Península Ibérica y yo tratando de convencerla de que necesito un poco más de sol y de alegría en mi vida.


Pienso la ruta de regreso a casa, sin saber a qué hora podré por fín emprender la salida. Pienso mientras miro mi cara cada vez más pálida, cómo es que iré a aguantar un concierto de rock mañana por la noche.


Me miro las uñas que necesitan manicure, el cabello que necesita un corte.


Imprimo encuestas y pago las cuentas.


Me acuerdo del sueño de la noche pasada y pienso que ni tiempo de soñar tendré esta noche. No dormida, en todo caso. (Despierta me la paso soñando...)


23:41 en Londres, 07:41 en Tokio, 08:41 en Melbourne, 17:41 en Ciudad de México...

sábado, agosto 22, 2009

Nostalgia

sábado, agosto 22, 2009
Caminar estas calles y toparme con olores que me transportan a mi infancia.
Que el calor del sol sobre mi piel me recuerde al que se asoma del otro lado del atlántico.
Abrir los ojos y ver entre las persianas cielos que parecen más azules de lo que son y de pronto sentirme a unos miles de kilómetros de donde estoy acostada.
Ver el reloj y añadirle simpre 6 horas más para imaginarme qué estarán haciendo los de mi sangre y los de mi alma.
Llegar a mi cuarto y percibir un olor a limón...

sábado, agosto 15, 2009

Estar sola...

sábado, agosto 15, 2009
He ido perdiendo poco a poco el temor a la soledad, al hacer cosas sola, a viajar sola.

De mi primer viaje sola fue testigo Lisboa y no pude haber elegido una mejor ciudad para hacerlo. Con sus cafés, sus calles empinadas y sus rincones ocultos tras casas de tejados rojos y balcones, aprendí a disfrutarme en una ciudad desconocida. Todas las sensaciones, todos los olores, los colores, los sabores y los sonidos fueron míos y sólo a mí misma me contaba lo que sentía y lo que vivía.

Mi primera ida al cine sola fue ya hace un tiempo, después de haber ido a cubrir sola una convención sobre organismos suministradores de agua en Colima, México. Recuerdo que volví temprano del viaje, como a eso de las 7 am, y como debía de presentarme al trabajo por la tarde, decidí que en lugar de dormir iría a la matinee de "El crimen del padre Amaro".

Hoy fui sola a un festival de jazz en Canary Wharf. Llegué cuado ya había iniciado su acto el primer grupo. Un grupo de jazz experimental al que me costó trabajo encontrarle melodía a sus piezas. Me senté en el pasto y me puse a leer un libro sobre la psicología femenina. Después, cuando Lizzy Parks subió al escenario, puse más atención a la música y a su bella voz, y menos a mi libro.

No era yo la única que se había ido a escuchar música sola.

Pensé que vivir en Londres, ser una extranjera y estar por el momento bastante desconectada de los que decían ser mis amigos, me facilita la tarea de pasar desapercibida y sentarme en paz a escuchar buena música y leer un buen libro bajo el sol veraniego de Londres.

El ir sola y sentarme en un concierto, o sentarme en un café a tomar té negro con un pastelillo de Belem y escribir sobre mis reflexiones se facilita cuando me siento invisible.

Debo de confesar que en la adolescencia, mi mayor temor era estar sola en medio de una multitud. Sola en medio de una reunión donde todos se conocieran y yo no conociera a nadie. Vivía con esa pesadilla en la que todos se me quedaban viendo raro por estar sola y sin nadie a quién llegar a saludar afectuosamente.

Afortunadamente, la vida me ha enseñado que el sentirse así depende de uno. En realidad, a la gente le importa poco si vamos solos o acompañados. Lo importante es disfrutar el momento.

Y tanto al volver de Lisboa como al volver del concierto de hoy, me he quedado con una sensación de satisfacción y plenitud que no siempre se ha dado en compañía de terceros.

domingo, agosto 09, 2009

Cambios, cambios, cambios.

domingo, agosto 09, 2009

Nunca había tirado tantas cosas a la basura. Incluso tiré cosas que podrían servir y usarse todavía, pero mi necesidad de renovación, de olvido, de poner un punto y aparte alcanzó tales dimensiones, que me dediqué a lanzar lo que encontraba a mi alrededor en una bolsa negra de plástico.

Rompí fotos, cartas, dibujos, todo. Como bien dijo Jaime, parecía que hubiera roto con un novio de muchos años. De hecho, no había roto y tirado tantas cosas desde que me separé por primera vez de mi ex novio David.

Después de este ejercicio catártico, salí y lancé la bolsa negra en el patio que está delante del flat. Necesitaba tirar todo lo que me recordara esa desafortunada experiencia. Dos años y medio no se deberían de tirar así a la basura, pero lo hice. Y fue una sensación de alivio y de tranquilidad.

Curiosamente fue justo cuando necesitaba desocupar el flat en Camden así que aproveché para tirar junto con los objetos, todos los recuerdos negativos, los sinsabores, las lágrimas, las sensaciones de vació e incluso los momentos en los que me había sentido arrepentida por haber dado demasiado o por no haber dado lo suficiente.

Y así es como me dispongo a iniciar un nuevo periodo de mi vida en Londres. Curioso es pensar que llevo casi 3 años en esta ciudad y una nueva etapa acaba de iniciar.

Un nuevo flat, nuevas compañeras, nuevas ilusiones que me han mantenido ocupada diariamente al volver del trabajo. Tengo también ganas de estrenar gimnasio, de conocer nuevas rutas, nueva gente, nuevos pubs, vivir nuevas experiencias y darle a mi alma y a mi mente nuevos sueños por cumplir.



sábado, julio 25, 2009

Reflexiones de un sábado por la noche

sábado, julio 25, 2009
Estoy sola, en mi flat sobre Camden Road, pensando que últimamente le hacen falta emociones fuertes a mi vida. Me refiero a emociones positivas y fuertes, de esas que te sacuden y te mueven el piso.

No tengo nada de qué quejarme tampoco. Acabo de volver de un viaje maravilloso a Chiapas y unos días en Zipolite con Denís y Arash, cada vez me llevo mejor con mi familia, el trabajo va bien, sigo viviendo en Londres (sigo viviendo mi sueño de adolescencia).

Pero no me levanto por las mañana con esa emoción que te da un trabajo apasionante, no estoy enamorada y me siento más bien como avanzando lento lento y silenciosamente. A mí eso de la monotonía me puede matar. A veces pienso que en el pasado hasta he provocado rupturas y encontronazos con tal de sentirme viva. No creo que eso sea lo mejor en estos momentos.

He pensado en ponerme retos nuevos. Cambiar a un trabajo más apasionante, salir a lugares nuevos para conocer gente nueva, buscar nuevos aires, comprarme una bici, etc etc

Con respecto a lo de la enamorada, no he hecho mucho al respecto. En eso sí creo que estoy dejando descansar un poco mi alma. Sé que cuando esté lista para amar, aparecerá la persona indicada. Ya paso de ligues de una noche y amores tormentosos de los que he salido lastimada.

Así que a esperar. A esperar mientras busco un mejor trabajo, conozco gente nueva y encuentro actividades que realmente me apasionen tanto que se sacuda mi universo. Tal vez la etapa en la que todo te llegaba solito, sin que tuvieras que pensar en nada, ha pasado. Tal vez ha empezado una etapa en la que yo debo de escoger por dónde caminar, qué sentir y qué vivir para poder darle sabor a mi vida.

Y aún así, como soy una necia, romántica y optimista empedernida, sigo pidiendo silenciosamente y muy a mis adentros, que algo extraordinario y maravilloso pase pronto y esa chispa que parece apagada se vuelva a prender.

lunes, mayo 18, 2009

De poetas, sueños y amores perdidos...

lunes, mayo 18, 2009
Es la oficina han puesto un bossa nova. Hoy ha sustituído al típico jazz ácido o a Rachmaninov...

En el ciberespacio las páginas se han llenado de obituarios y poemas de Benedetti.

Mario Benedetti dejó de ser de mis poetas favoritos mucho tiempo atrás, debo de confesarlo. Pero uno de sus poemas fue de los que me regalaron por primera vez en la vida. Aquel que se llama "No te salves". Me lo transcribió uno de mis primeros amores platónicos que se hicieron realidad de manera efímera.

Su muerte, más que un dolor por perder a un poeta, me causa una cierta nostalgia al recordar cómo era el amor antes, cuando era inocente y muy soñadora. Amaba a través de los sueños, de las ilusiones, sin miedos, sin prejuicios y sin prisa. Había tiempo de sobra para esperar a ese ser amado que por unos instantes entró en mi vida y se fue.

Mi corazón no se había empañado de lágrimas ni desconfianzas y un poema de Benedetti hacía que caminara por las nubes por días y semanas.

Con el tiempo dejaron de llegar poemas de Benedetti, dejé de soñar y le dije a mi corazón de una vez por todas que ese tipo de amor no existe y tal vez jamás existirá.

Así es como vivo yo la pérdida de este poeta. Como cuando uno se da cuenta de que la inocencia ha desaparecido definitivamente del alma...
 
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