martes, diciembre 22, 2009
Noche blanca
martes, diciembre 15, 2009
Una distancia física y emocional.
No pensar y no sentir y no ver y no oír...
Y evitar verte hasta en sueños. Ni siquiera asomarme a ver tu retrato o releer cartas escritas a mano por tí, desde tierras lejanas, exóticas y desconocidas.
Ver la luna pensando sólo en ella, o en cómo comerla a cucharadas, pero nada más.
Y vivir un rato en un mundo pretendiendo que no existes en él....
domingo, diciembre 06, 2009
Sunday
sábado, diciembre 05, 2009
De esas pequeñas enseñanzas que te da la vida
martes, diciembre 01, 2009
Anti romanticismo
sábado, noviembre 28, 2009
viernes, noviembre 27, 2009
Turbulensa
martes, noviembre 24, 2009
I have a wish
Pienso en sus calles y aparecen recuerdos bellos, de esos que te reconfortan el alma cuando se te abre un hueco. Rememoro lo que ha sucedido en Michoacán, en Pachuca, en Cholula, en Tamaulipas y siempre una sensación de enorme paz me invade. Me huele al Café de la Selva, saboreo ese corte argentino, me sabe a la nieve de guanábana que comía cuando tenía 5 años, vuelvo a repasar esas pláticas como de 3 horas y revivo esa borrachera monumental con tequila de a penas hace unos 4 meses...
Comienzo a recordar y cada vez me voy más y más para atrás. Cuando las memorias tiradas al vacío, por su dolor y por sus consecuencias eran buenas, habían empezado, siempre, en la Condesa.
Mi niñez, mis amores, mis sueños...
Hoy me gustaría simplemente caminar y caminar y sentarme en un café a leer y ver la vida pasar en esas calles.
La Condesa para mí es ese lugar al que quiero regresar. Ese lugar en el que siempre me siento en casa.
lunes, noviembre 23, 2009
It's time to be bold!
viernes, noviembre 20, 2009
Esa ilusión que crea la distancia...
Para algunas personas, a lo lejos, parezco perfecta. A lo lejos, los errores no se ven y entre más tiempo pasamos lejos, mejores personas nos volvemos a los ojos de los demás.
A otros, la distancia les ha dado el valor de acercarse y saludar, por más extraño que eso suene.
Me llama la atención cómo personas con las que a duras penas cruzaba palabras, me saludan
familarmente por Facebook. Eso es extrañísimo.
Recientemente me agregó a su lista de amigos, un chico con el que trabajé en la misma redacción, pero que más allá de algunas miradas que cruzábamos, jamás se acercó a saludarme. No sé bien si era timidez o soberbia. En el pasado, la verdad, me parecía muy soberbio. Desde la primera vez que lo ví me pareció un chico interesante, pero sus maneras me mostraban, a lo lejos, a una persona arrogante.
5 años después de que salí de esa redacción me agrega en la lista de amigos y hasta comenta sobre mis posts y me manda abrazos.
Otro ejemplo claro es el caso de un chico con el que estuve sentimentalmente involucrada.
Nos dejamos de ver más de 2 años y en ese inter no hubo ninguna comunicación entre nosotros. Es más, yo hasta creía que le caía mal, porque yo siempre lo saludé con mucho gusto y a él se le notaba que me saludaba bien por mera amabilidad. Al poner en mi status de Facebook que iría a México en junio del 2008, no tardó en proponerme que nos viéramos y en nuestro segundo encuentro hasta me tiró la onda. Aunque las cosas no resultaron tan color de rosa como el inicio de la historia lo prometía, ahora somos "amigos" y hablamos y nos vemos relativametne seguido.
¿Será que en el pasado andaba demasiado distraída e insegura por la vida y no me daba cuenta que estos personajes andaban rondando por ahí? ¿Hay algo en mí persona que hace que las personas teman acercarse mucho a mí? ¿O es real eso de la timidez y alguno nomás no pueden decirte las cosas de frente (ni siquiera un: ¡Hola!)?
martes, noviembre 17, 2009
domingo, noviembre 01, 2009
Notas de Viaje / Lisboa 1
También leí un tablón de piedra pegado a una columna y que anuncia que estamos parados en un punto donde "termina la tierra y empieza el mar", porque es el punto más al occidente de todo Europa. Y seguimos por la costa y llegamos a Belem. Un lugar que fue absorbido por Lisboa pero que antes era un lugar lejano. Belem tiene monumentos como su torre que imponía con su presencia a los navegantes que llegaban al puerto cuando Portugal vivía su época de oro como potencia naval, pero que después se convirtió en prisión y después sólo un recuerdo de esos grandes tiempos. Frente a ella está el monasterio de los Jerónimos que impone por dentro y por fuera. Se le nota la edad en los estilos góticos, en sus detalles de los techos altos, y pese a que sólo se pueden ver de lejos, desde abajo, se nota que el tiempo se ha quedad con algunas partes y se ha comido el cobre que ahora es verde. Belem también es famosa por sus tartas de crema pastelera con canela y azúcar glass por las que los lisboetas se forman 20, 30 minutos, aún en días como hoy que no dejó de llover de 9 a 9.
jueves, octubre 08, 2009
Creencias
miércoles, septiembre 02, 2009
Un miércoles cualquiera...
Casi un litro de Coca Cola Light en la sangre para mantenerme despierta.
Unas 20 conversaciones con 5 o 6 amigos por Facebook.
5 programas diferentes en la televisión británica, incluyendo una que otra película empezada a la mitad y terminada a medias.
La lluvia duró menos que yo y las nubes se han ido con la luna.
Influenza AH1N1, ratas entrenadas para detectar minas antipersonales, una larga charla con mi madre sobre dónde será la próxima ciudad en nuestras vidas. Mi madre tratando de convencerme de que evite la Península Ibérica y yo tratando de convencerla de que necesito un poco más de sol y de alegría en mi vida.
Pienso la ruta de regreso a casa, sin saber a qué hora podré por fín emprender la salida. Pienso mientras miro mi cara cada vez más pálida, cómo es que iré a aguantar un concierto de rock mañana por la noche.
Me miro las uñas que necesitan manicure, el cabello que necesita un corte.
Imprimo encuestas y pago las cuentas.
Me acuerdo del sueño de la noche pasada y pienso que ni tiempo de soñar tendré esta noche. No dormida, en todo caso. (Despierta me la paso soñando...)
23:41 en Londres, 07:41 en Tokio, 08:41 en Melbourne, 17:41 en Ciudad de México...
sábado, agosto 22, 2009
Nostalgia
Que el calor del sol sobre mi piel me recuerde al que se asoma del otro lado del atlántico.
Abrir los ojos y ver entre las persianas cielos que parecen más azules de lo que son y de pronto sentirme a unos miles de kilómetros de donde estoy acostada.
Ver el reloj y añadirle simpre 6 horas más para imaginarme qué estarán haciendo los de mi sangre y los de mi alma.
Llegar a mi cuarto y percibir un olor a limón...
sábado, agosto 15, 2009
Estar sola...
De mi primer viaje sola fue testigo Lisboa y no pude haber elegido una mejor ciudad para hacerlo. Con sus cafés, sus calles empinadas y sus rincones ocultos tras casas de tejados rojos y balcones, aprendí a disfrutarme en una ciudad desconocida. Todas las sensaciones, todos los olores, los colores, los sabores y los sonidos fueron míos y sólo a mí misma me contaba lo que sentía y lo que vivía.
Mi primera ida al cine sola fue ya hace un tiempo, después de haber ido a cubrir sola una convención sobre organismos suministradores de agua en Colima, México. Recuerdo que volví temprano del viaje, como a eso de las 7 am, y como debía de presentarme al trabajo por la tarde, decidí que en lugar de dormir iría a la matinee de "El crimen del padre Amaro".
Hoy fui sola a un festival de jazz en Canary Wharf. Llegué cuado ya había iniciado su acto el primer grupo. Un grupo de jazz experimental al que me costó trabajo encontrarle melodía a sus piezas. Me senté en el pasto y me puse a leer un libro sobre la psicología femenina. Después, cuando Lizzy Parks subió al escenario, puse más atención a la música y a su bella voz, y menos a mi libro.
No era yo la única que se había ido a escuchar música sola.
Pensé que vivir en Londres, ser una extranjera y estar por el momento bastante desconectada de los que decían ser mis amigos, me facilita la tarea de pasar desapercibida y sentarme en paz a escuchar buena música y leer un buen libro bajo el sol veraniego de Londres.
El ir sola y sentarme en un concierto, o sentarme en un café a tomar té negro con un pastelillo de Belem y escribir sobre mis reflexiones se facilita cuando me siento invisible.
Debo de confesar que en la adolescencia, mi mayor temor era estar sola en medio de una multitud. Sola en medio de una reunión donde todos se conocieran y yo no conociera a nadie. Vivía con esa pesadilla en la que todos se me quedaban viendo raro por estar sola y sin nadie a quién llegar a saludar afectuosamente.
Afortunadamente, la vida me ha enseñado que el sentirse así depende de uno. En realidad, a la gente le importa poco si vamos solos o acompañados. Lo importante es disfrutar el momento.
Y tanto al volver de Lisboa como al volver del concierto de hoy, me he quedado con una sensación de satisfacción y plenitud que no siempre se ha dado en compañía de terceros.
domingo, agosto 09, 2009
Cambios, cambios, cambios.
Nunca había tirado tantas cosas a la basura. Incluso tiré cosas que podrían servir y usarse todavía, pero mi necesidad de renovación, de olvido, de poner un punto y aparte alcanzó tales dimensiones, que me dediqué a lanzar lo que encontraba a mi alrededor en una bolsa negra de plástico.
Rompí fotos, cartas, dibujos, todo. Como bien dijo Jaime, parecía que hubiera roto con un novio de muchos años. De hecho, no había roto y tirado tantas cosas desde que me separé por primera vez de mi ex novio David.
Después de este ejercicio catártico, salí y lancé la bolsa negra en el patio que está delante del flat. Necesitaba tirar todo lo que me recordara esa desafortunada experiencia. Dos años y medio no se deberían de tirar así a la basura, pero lo hice. Y fue una sensación de alivio y de tranquilidad.
Curiosamente fue justo cuando necesitaba desocupar el flat en Camden así que aproveché para tirar junto con los objetos, todos los recuerdos negativos, los sinsabores, las lágrimas, las sensaciones de vació e incluso los momentos en los que me había sentido arrepentida por haber dado demasiado o por no haber dado lo suficiente.
Y así es como me dispongo a iniciar un nuevo periodo de mi vida en Londres. Curioso es pensar que llevo casi 3 años en esta ciudad y una nueva etapa acaba de iniciar.
Un nuevo flat, nuevas compañeras, nuevas ilusiones que me han mantenido ocupada diariamente al volver del trabajo. Tengo también ganas de estrenar gimnasio, de conocer nuevas rutas, nueva gente, nuevos pubs, vivir nuevas experiencias y darle a mi alma y a mi mente nuevos sueños por cumplir.
sábado, julio 25, 2009
Reflexiones de un sábado por la noche
No tengo nada de qué quejarme tampoco. Acabo de volver de un viaje maravilloso a Chiapas y unos días en Zipolite con Denís y Arash, cada vez me llevo mejor con mi familia, el trabajo va bien, sigo viviendo en Londres (sigo viviendo mi sueño de adolescencia).
Pero no me levanto por las mañana con esa emoción que te da un trabajo apasionante, no estoy enamorada y me siento más bien como avanzando lento lento y silenciosamente. A mí eso de la monotonía me puede matar. A veces pienso que en el pasado hasta he provocado rupturas y encontronazos con tal de sentirme viva. No creo que eso sea lo mejor en estos momentos.
He pensado en ponerme retos nuevos. Cambiar a un trabajo más apasionante, salir a lugares nuevos para conocer gente nueva, buscar nuevos aires, comprarme una bici, etc etc
Con respecto a lo de la enamorada, no he hecho mucho al respecto. En eso sí creo que estoy dejando descansar un poco mi alma. Sé que cuando esté lista para amar, aparecerá la persona indicada. Ya paso de ligues de una noche y amores tormentosos de los que he salido lastimada.
Así que a esperar. A esperar mientras busco un mejor trabajo, conozco gente nueva y encuentro actividades que realmente me apasionen tanto que se sacuda mi universo. Tal vez la etapa en la que todo te llegaba solito, sin que tuvieras que pensar en nada, ha pasado. Tal vez ha empezado una etapa en la que yo debo de escoger por dónde caminar, qué sentir y qué vivir para poder darle sabor a mi vida.
Y aún así, como soy una necia, romántica y optimista empedernida, sigo pidiendo silenciosamente y muy a mis adentros, que algo extraordinario y maravilloso pase pronto y esa chispa que parece apagada se vuelva a prender.
lunes, mayo 18, 2009
De poetas, sueños y amores perdidos...
En el ciberespacio las páginas se han llenado de obituarios y poemas de Benedetti.
Mario Benedetti dejó de ser de mis poetas favoritos mucho tiempo atrás, debo de confesarlo. Pero uno de sus poemas fue de los que me regalaron por primera vez en la vida. Aquel que se llama "No te salves". Me lo transcribió uno de mis primeros amores platónicos que se hicieron realidad de manera efímera.
Su muerte, más que un dolor por perder a un poeta, me causa una cierta nostalgia al recordar cómo era el amor antes, cuando era inocente y muy soñadora. Amaba a través de los sueños, de las ilusiones, sin miedos, sin prejuicios y sin prisa. Había tiempo de sobra para esperar a ese ser amado que por unos instantes entró en mi vida y se fue.
Mi corazón no se había empañado de lágrimas ni desconfianzas y un poema de Benedetti hacía que caminara por las nubes por días y semanas.
Con el tiempo dejaron de llegar poemas de Benedetti, dejé de soñar y le dije a mi corazón de una vez por todas que ese tipo de amor no existe y tal vez jamás existirá.
Así es como vivo yo la pérdida de este poeta. Como cuando uno se da cuenta de que la inocencia ha desaparecido definitivamente del alma...
miércoles, marzo 25, 2009
Cuando la crisis nos alcance
A diferencia de países como México, donde estábamos acostumbrados a sobrevivir crisis económicas cada ciertos años, en el Reino Unido, la crisis actual es una de las más fuerte en varias décadas. Por eso, entre las notas principales del informativo de la tarde, la BBC coloca con una duración considerable, notas sobre tiendas y negocios que cierran como consecuencia del famoso "credit crunch".
Hoy, una reportera transmitía desde la avenida principal del barrio de Fulham, en Londres, sobre el cierre de numerosos negocios. Al parecer esta zona, que alberga a habitantes de un alto nivel adquisitivo, ha sufrido consecuencias considerables por la crisis crediticia.
Tras haber leído un letrero pegado en la puerta de vidrio de una boutique, en el que las dueñas se disuclpaban por el cierre de la tienda y daban como motivo un "we have been creditcrunched", la cámara hace un paneo para mostrar otros establecimientos de la zona que han suspendido su actividad comercial.
En ejemplos mucho más cercanos a mi vida, me topo con que por segudo día consecutivo la oficina de la planta baja tiene las luces apagadas a las 11 de la mañana y hay dos garrafones de agua llenos fuera de su puerta. Hoy al mediodía, nuestra contadora se encontró al dueño de dicha empresa, quién estaba sacando cajas de cartón al estilo Lehman Brothers. El dueño le confesó que se han declarado en quiebra y que deben vaciar la oficina lo antes posible.
Las pláticas en la oficina se comienzan a teñir de temas relacionados con la crisis. Somos los únicos sobrevivientes en el edificio donde había otras dos empresas y esto se siente en el silencio de los pasillos y el estacionamiento vacío.
Entre susurros, una compañera nos cuenta que tiene una amiga que trabaja en una empresa de giro financiero y hace pocos días le adviertieron sobre los riesgos de decir en voz alta que labora en un banco. Hay un rencor social contra este sector de la población y en los últimos días han aparecido notas sobre ataques a autos de banqueros y actos bandálicos a edificios corporativos.
Dicho odio alcanza tales magnitudes que según un artículo de internet, quién quiera demostrar su enojo contra los banqueros, pueden acudir a la estación de Liverpool Street el miércoles de la próxima semana para unirse a una protesta en la City, la zona financiera por excelencia de Londres. Según esta nota, dicha protesta podría tener intenciones violentas.
Un amigo me preguntaba cómo veía a México ahora que volví de vacaciones después de 9 meses.
Le decía que no notaba mucha diferencia a comparación con la última vez que estuve allá.
Paradójicamente donde sí la noto es en Londres.
Finalmente, para bien o para mal, los mexicanos hemos sobrevivido a numerosas crisis. Yo nací a finales de la década de los 70, por lo que mi infancia se desarrolló en medio de fuertes crisis económicas que sacudieron al país. (Para algunos, la década de los 80 fue la década perdida para América Latina.)
Contrario a esto, los británicos no veía caer el empleo y el poder de su moneda en largo tiempo.
Lo preocupante de todo esto, además de las protestas violentas contra banqueros, es la alta posibilidad de que el odio se pueda transferir en algún momento a los inmigrantes que vivimos en este país.
miércoles, marzo 04, 2009
Soliloquio
martes, febrero 24, 2009
Todos los caminos llevan a ..... ¿Londres?
Al iniciar la cuenta regresiva, surgen en mi mente los motivos que me llevaron a decidirme por dejar el DF y lanzarme a la aventura de vivir en el extranjero por más de un año.
En primer lugar recuerdo mis clases de inglés de los sábados. Eran de 9 a 12 en el Anglo de Guadalupe Inn. Las instalaciones en las que tomé mis clases por más de 8 años ya ni siquiera existen. En ese entonces, la sucursal estaba en la calle que ahora se llama Juan Pablo Segundo, muy cerca de la representación del Vaticano en México. Los libros de texto siempre tenían algún relato relacionado con la vida en el Reino Unido. Recuerdo especialmente uno que estaba ilustrado con la foto del Big Ben y el parlamento. Estas historias fueron alimentando poco a poco mis deseos de estudiar en Londres. Quería ver con mis propios ojos a los birtánicos y sus costumbres y caminar por sus calles, que en esos libros siempre eran mostradas como limpias, amplias y con días soleados.
Con el tiempo, comenzaron a surgir otros motivos para salir de mi país. Sumadas a mis aspiraciones académicas, aparecieron razones personales.
Por la influencia de mis padres, que se doctoraron en Alemania, sentía la necesidad de estudiar una maestría en algún país europeo. El primer lugar que me vino a la mente fue el Reino Unido. Además de contar con universidades de gran prestigio, cumpliría mi sueño de vivir en una ciudad británica.
Por otro lado, mi relación de pareja se había vuelto algo insoportable. Durante 4 años, estuve saliendo con un hombre separado que nunca se divorció y que me fue infiel de una manera que se había vuelto dolorosamente cínica. En mi mente se enquistó la idea de que si no dejaba México, nunca podría dejar atrás esa relación enfermiza.
Con el fin de estar donde estoy sentada hoy, tuve que pasar por varios procesos.
Mi primer intento de conseguir la Beca Chevening fue un fracaso. Hace algunos meses, revisé mi aplicación que envié en el 2003 y le faltaba fuerza y claridad.
Eso no me detuvo. Después de indagar entre amigos que sí habían sido acreedores de la prestigiosa beca, me enteré de que la experiencia laboral en el gobierno era considerado como una ventaja. Decidí renunciar al periódico Reforma. No fue una decisión fácil, pues era un trabajo apasionante. Pero no estaba dispuesta a sacrificar mi sueño.
6 meses después de haber salido del periódico, estaba trabajando en la Dirección de Comunicación Social de la Secretaría de Economía. Después de trabajar un año en la dependencia, volví a iniciar el proceso de aplicación para conseguir la beca. No había manera de estudiar una maestría en el Reino Unido si no conseguía apoyo económico.
Por fortuna, conté con la asesoría de mi ex jefe, Julio Pastor, que amablemente me corrigió mis ensayos y me dio valiosos consejos sobre el tipo de cartas de recomendación que me ayudarían. Él mismo había sido becario del Consejo Británico en el 96.
Para febrero del 2006, era ya una becaria Chevening y me disponía a aplicar de lleno a las universidades para estudiar una maestría en Economía.
A partir de ese momento, una cosa llevó a la otra y después de concluir mi maestría, tuve la suerte de conseguir un puesto como Coordinadora de Producción en Telesearch, una empresa que se dedica a organizar producciones de TV para canales japoneses.
De mis experiencias y sentimientos durante mi estancia en Londres he hablado en otros posts. No todas han sido positivas y a veces siento que estoy a punto de estancarme. Muy dentro de mí está creciendo poco a poco una sensación de necesidad de cambiar de ciudad, de trabajo, de grupo de amigos...en fín, de aires, pues.
Como bien dice la sabiduría popular, la vida da muchas vueltas y todo cambia.
Así como tuve momentos de enamoramiento por Londres, por su enegía y su vitalidad, también he tenido momentos de desamor y deseos de distanciamiento. Ahora, después de haber pasado por ambos extremos, el amor y el odio, simplemente siento ganas de descansar un poco. Relajarme de este sentimiento de no pertenecer a ningún lado, de sentirme extranjera siempre.
Y ese descanso deseo tomármelo en la Ciudad de México. Tengo ganas de redescubrir los rincones en los que crecí, en los que reí, en los que lloré.
Deseo caminar por las calles de la Condesa, donde pasé mi infancia, y volver a recorrer las calles del Centro Histórico. Volver a ver todo con calma. Después de tantos años de ausencia, será sin duda una experiencia enriquecedora. Será como volver a abrir el baúl de los recuerdos y emocionarme por detalles, olores y ruidos que eran parte de mi cotidianidad.
A casi 2 años y medio de mi llegada a Londres, extraño a mi ciudad y regreso a ella muy diferente de cuando la dejé...
viernes, febrero 20, 2009
Felicidad contidiana
En ocasiones me estoy muriendo por dentro o estoy incómoda conmigo misma. Pero el temor de volver a caer en ese espiral del cuál tanto trabajo me costó salir me da inmediatamente los motivos suficientes para buscar desesperadamente razones o hasta inventarlas y sacarme una sonrisa forzada.
Es una felicidad impuesta a la que me voy adaptando poco a poco. Es un ejercicio en contra de mi naturaleza nostálgia y melancólica, pero me da la ilusión, tal vez falsa, de que tengo control de mis emociones y que soy por momentos esa Hanako estóica que alguna vez existió.
Lo hago con la ilusión de que la felicidad se logra a través de la razón. Cuando la razón misma me dice que no es así....
jueves, febrero 19, 2009
Reflexiones culturales
Por casualidad, me topé con un artículo escrito por Mario Vargas Llosa publicado en el número más reciente de Letras Libres.
Habla de cómo la cultura se ha ido vanalizando. Es un artículo bastante interesante y en el que el peruano le da una explicación válida a las preguntas que a veces me hacen mis amigos sobre por qué no quiero leer los "best sellers" o ver películas muy comerciales.
Vargas Llosa lamenta en su artículo el hecho de que en la actualidad se prefieran las manifestaciones culturales fácilmente digeribles, lo que no nos haga pensar, lo que no nos haga recordar que la vida es dura.
Es cierto. Y en lo personal prefiero pensar y mucho. Reflexionar sobre los lados obscuros de la vida. Introducir mi mente en los rincones más profundos.
Por eso adoro a Virginia Woolf y por eso me encantó el Libro del Desasosiego.
Busco en esos libros respuestas a mis dudas más básicas sobre qué es la vida y cómo podemos enfrentarla.
Esta reflexión sobre el artículo la escribo con prisa y he dejado de lado muchas cosas sumamente interesantes.
Espero poder tener el tiempo más adelante para escribir algo mucho mejor planeado y pensado.
Mientras, aquí está en link.
http://www.letraslibres.com/index.php?art=13553
De los sueños hechos realidad...
Soñé toda mi vida con Londres, con estar viviendo en esta ciudad fascinante y vibrante. Luché por conseguirlo. Traté y traté y lo logré. Pero la vida no termina cuando los sueños se cumplen. La euforia fue diluyéndose en la cotidianidad y en las angustias provocadas por mantener el sueño como algo perfecto. Sufrí profundas desilusiones y me conocí a mí misma en momentos de dolor y ansiedad como nunca imaginé.
No nos damos cuenta de la importancia de los otros hasta que nos quedamos solos. Padecemos en soledad ese infierno que creamos para poder cumplir con expectativas que los otros tienen sobre tí. Y te hundes y te hundes hasta que sientes que no te alcanza más la respiración.
Aún con todo esto, me siento satisfecha con mi vida. Vivo convencida de que no todo el mundo tiene la suerte (o la mala suerte) de cumplir sus sueños y poder decirlo con la frente en alto. Después de quitarse la venda de los ojos y ver que la realidad es igual de dura y cruda en Londres, en México o en donde sea, algunos tenemos la fortaleza de volvernos a parar y seguir andando.
Una de mis cualidades es ser optimista. En ocasiones me parece que puede ser un defecto, pero vivo con esa característica en mi personalidad. Me ha ayudado a levantarme y volver a confiar y a tener fe en que algo mejor está por venir. Y muchas veces ha sido cierto.
Ahora tengo nuevos sueños. Deseo que se hagan realidad, a pesar de que sé que su belleza se volverá a diluir en cuanto se cumplan. No me importa. Quiero llenar mi vida de sueños cumplidos. Unos tras otro, hasta que se me acaben.
Quiero llegar al final de la vida y decir con la frente en alto:
"Soñé y viví mis sueños".