martes, mayo 18, 2010

Martes 18

martes, mayo 18, 2010
Lloré lo que no había llorado. Lo logré. Logré volver a caer en ese estado al que no quería regresar ni en sueños. Pero ahí estaba, escondido, listo para saltar en cuanto el gatillo fuera jalado. Así que lo dejé salir. Lo dejé teñir mis sueños, mi vulnerabilidad, mis párpados de negro.
Lloré de rabia, de impotencia, de frustración. De esta maldita incapacidad mía de soltar el pasado que cada vez es más grande y más pesado. Ese pasado que cargo en mis hombros, en mi cuello, en mis sienes. Me permití disfrutar el dolor. Disfrutar esta sensación de volver a tirar el dado por enésima vez para recomenzar. Y puse a Mayra Andrade y su voz penetrante, punzante y reconfortante. Ese ritmo como las olas del mar, un mar tranquilo, rompiendo olas y olas y olas, con espuma salada que toca las heridas y provoca un dolor casi imperceptible, pero presente. Y me permití ser la mujer melancólica que soy. Sin resistencias falsas. Disfrutando este dolor que sigue ahí. Disfrutando los efímeros momentos de dicha. Recordando ojos azules, ojos cafés claros, recordando espaldas anchas, caderas pronunciadas, cabellos rizados, pestañas chinas, voces profundas, carcajadas, caricias, manos pasando por mi piel, mi cuerpo, mis curvas, ojos que se encuentran y sonríen en complicidad por amanecer con el mismo calor, con la misma humedad que se mezcla cuando un cuerpo amanece sobre el otro, o al lado del otro. Imaginando, recordando los olores que se mezclan, con esos olores a piel, a sábanas recién lavadas, a cabello recién lavado y cigarro y Londres por la madrugada y agua que entra por la ventana. Y le dí la razón a ese tío con rostro perfecto y ojos verdes y sonrisa provocadora: a veces las cosas más horrorosas tienen su punto de encanto. 

jueves, mayo 06, 2010

jueves, mayo 06, 2010
Me gusto alegre, optimista, de fácil sonrisa. Sin embargo, a veces lamento no ser lo suficientemente melancólica y talentosa como para escribir un libro tan profundo, intenso y magnífico como Las Olas de Virginia Woolf.


Soy demasiado normal. Los detalles pequeños me afectan tanto que a veces me pierdo en ellos y me aíslo de la realidad. Mis estados de ánimo son alterados también por el exceso o falta de sol, la temperatura, el viento, la humedad, las hormonas...


Lamentablemente la genialidad, esa con la que sueño y esa que añoro, pocas veces ha sido conseguida por alguien con mi personalidad... 

domingo, mayo 02, 2010

Cosas que hacer antes de morir

domingo, mayo 02, 2010
Hace pocos días le comentaba a mi hermana que vive en Melbourne, Austrialia, que en medio de unos dolores intensos que me provocó una pequeña piedra en mi riñón derecho llegué a pensar seriamente en que preferiría morir en ese instante que seguir sintiéndome como me sentía. Sudaba frío, temblaba, pero al mismo tiempo no podía ni pararme para encontrar algún remedio.

En ese momento intenté pensar en algo que tuviera muchas ganas de hacer como para aferrarme a la vida, pero no se me ocurrió nada. Creo que puedo morir sin haber tenido hijos, pues nunca ha sido una prioridad para mí. Mi sueño de toda la vida era vivir en Londres y ya llevo casi 4 años viviendo aquí. Ante la falta de objetivos concretos en la vida pensé que bien podía morir tranquila. Sin embargo, cuando el dolor fue desapareciendo, me puse a pensar que sería bueno crear una nueva lista de sueños y de cosas por hacer, porque la vida sigue y nunca he sido partidaria de dejarme llevar por la corriente.

Así que esta es  mi nueva lista de sueños por cumplir:

1) Visitar Irán
2) Aprender a bailar salsa
3) Hablar, leer y escribir italiano y alemán a la perfección
4) Vivir en Madrid y en Barcelona por lo menos un año
5) Aprender catalán
6) Aprender a cocinar tortilla española (Me refiero a hacer una bien, no como me salen ahora)
7) Correr una maratón
8) Aprender de nuevo a andar en bicicleta
9) Publicar artículos y reportajes en revistas de prestigio internacional
10) Tener un gato negro
11) Estudiar una maestría en periodismo en Londres y graduarme con honores

Así que a la próxima que vuelva a sentirme triste o me ponga a pensar qué es lo que me falta hacer antes de morir, recordaré ésta lista :)

sábado, mayo 01, 2010

Llegó mayo

sábado, mayo 01, 2010
Llegó el quinto mes del año oliendo a pastel de ciruelas con cítricos, a pastel de plátano, a pastel de chocolate, a una sonrisa de una niña palestina con un perfecto acento británico, con un "sun catcher", con la sensación de estar acompañada, con sonrisas tiernas y suaves, con la casa brillando de rincón a rincón, con gotas de lluvia que caen esporádicamente, con rayos de sol que se alcanzan a asomar entre nube y nube. Las calles están llenas de flores, muchas flores, todo tipo de flores, blancas, púrpuras, lilas, rojas, rosas. Los estantes se han llenado de frutas. Fresas, blue berries, mandarinas, frambuesas, manzanas, peras. La gente camina con vestidos ligeros aunque el viento siga siendo fresco y provoque que se enchine la piel. 


Estoy tranquila,  muy tranquila. Me siento en casa por primera vez en mucho tiempo. Me siento bien, me siento feliz, me siento en paz.



 
Entre sueños.... Design by Pocket