domingo, diciembre 30, 2012

30 de diciembre del 2012

domingo, diciembre 30, 2012
Hoy, todo se siente espeso, nublado, lento, pesado. Al mismo tiempo, la ira crece en mí. Es una ira indiferente, da igual con quién se descarga, el hecho es odiar al mundo entero por haber escogido ese día, ese momento y a esas personas para vivir lo que vivimos. Podría estar contemplando la pantalla sin hacer nada, mi mente avanza como tabla sobre el mar, se deja llevar y no se resiste a lo que siente. No puede.
Estoy cansada y no pude evitar insultar a la vecina que estuvo de fiesta hasta las 5 de la madrugada.

Solo quiero una cosa. Que desaparezca el mundo entero y que nos deje solos a ti y a mi, abrazados debajo de árboles enormes que se mueven al viento o frente a olas que rompen silenciosamente. Solamente los dos, sin hablar, sintiendo tu piel sobre la mía y besando tus labios suavemente o apasionadamente y evaporarnos en la eternidad....

Todo lo demás me da igual.

viernes, diciembre 28, 2012

Pesadilla real

viernes, diciembre 28, 2012
Hay días en los que las pesadillas se vuelven realidad y no das crédito.
Abres los ojos asustada y no sabes cómo reaccionar y a lo lejos ves cómo someten a tu novio y su familia y hasta que preguntan que quién eres y por qué no has salido de la cama, reaccionas y los acompañas.
Desperté y por un momento no sabía ni dónde estaba. Solo al ver a E. acostado a mi lado recordé que antes de dormir hicimos el amor y nos dimos el beso de buenas noches en la boca y nos deseamos descansar rico porque madrugaríamos para ir a grabar una serie de escenas para un documental por el que E. estaba entusiasmado.

Me dolió verte así, tirado, inmovilizado y me dolió que (aunque tu digas que no importa) se llevaran con esa cámara un pedazo de tus sueños e ilusiones. Te había visto tan entusiasmado, habías invertido tanto tiempo en ver cuál cámara querías comprar con tus ahorros que me partió el corazón que encontraran la caja de la cámara vacía y te preguntaran dónde estaba el aparato. Quise llorar pero no lo hice. Tenía demasiado frío y respiraba con dificultad. Ya no sentía mi mano izquierda por lo apretado que nos habían amarrado las muñecas. Mientras rezaba por primera vez en muchos años, deseaba que se fueran y que pudiera tomar tus manos que tanto me gustan y besarlas con cuidado, suave, como dices.

Fue uno de los días más difíciles de mi vida. No supe cómo reaccionar maduramente y las lágrimas brotaron donde menos debían pese a tu cariño y tu atención. Me maldigo ahora, porque no quiero que pienses que no quiero que me ayudes. Simplemente es un asunto de discapacidad emocional. Me da miedo apegarme a las personas y dejarme apapachar, aunque sea a tu manera, intentando que se me olviden las pérdidas sustituyéndolas con un aparato que perdí. Sé que fue tu manera de mostrarme que te importo, pero en ese momento me sentía amenazada en todos los sentidos y no quería que lo hicieras por culpa. Pero claro, es que no lo haces por eso, creo, o, ¿sí? Ya no sé nada.

Extrañamente, impulsada por lo sucedido, por fin pude decirte que te amo. Ya no me importó si tú no lo dijiste antes que yo. Me dio urgencia porque lo supieras.

No pude evitar pensar que mi vida podía terminar ahí. Pensé que gran parte de las cosas que quise hacer las hice. Supongo que en mi subconsciente me di cuenta de que lo único que no había hecho, y que tenía muchas ganas de hacer, era eso, decirte que te amo y que eres importante para mí.

Es hora de dormir deseando que me acompañes en mis sueños, en un lugar agradable. Te amo, E.

P.D.: Cuánto hubiera deseado que hubiera sido una más de mis pesadillas y que de pronto despertara y estuvieras a mi lado acariciándome la espalda con amor...

lunes, diciembre 24, 2012

Tres días después del fin del mundo

lunes, diciembre 24, 2012
No se acabó el mundo. Malinterpretamos a los mayas y a su lectura de los astros y la alineación que se logra cada 144,000 días.

Mi mundo tampoco se ha acabado. Es tan solo una oruga en formación que parece estar inmóvil, muerta, silenciosa, pero transformándose por dentro, lenta, fuerte, segura y con miedo.

El 2013 es el año de la serpiente. Hace poco más de 12 años nació Koko.

El 2013 es el año de la serpiente. Las serpientes dejan la piel en el camino cada cierto tiempo y se arrastran hacia su objetivo, lentas, calculadoras, seguras y muchas veces certeras, algunas no, pero no desesperan, asechan y se lanzan a su presa.

Mi cuerpo me pide a gritos salir de esta metamorfosis de una vez por todas. Me grita con dolores inesperado, me grita con sudores fríos, lágrimas (que secó discretamente con su dedo para que no se notara) y sueños largos.

Para mí tu eres un árbol. No el árbol de naranjo que se mueve rítmicamente al compás del viento o de mis pensamientos y sensaciones. Eres un roble, firme, suave, muy suave (me gusta como suena esa palabra en tus labios, en tu garganta, con tu timbre grave) que está ahí para cuando yo necesite recargarme en tu fuerte tronco y sentir sosiego.

domingo, diciembre 16, 2012

Pesadilla 2

domingo, diciembre 16, 2012
No puedes luchar contra algo que está a punto de estallar a tu interior.

Es la vida y en ella hay amores que se convierten en odios y que desean reaparecer después de una dosis fuerte de dolor. Eso va a estar ahí, siempre, sobre todo si tú viviste dentro de su cuerpo durante nueve meses, o tal vez un poco menos, y a través de su epidermis percibiste ese olor tan particular de las cerveza alemanas y te nutriste con lo que te daban las salchichas, la mostaza picante, el pan negro de centeno y junto con su latido constante del corazón, oías los gritos del operador del tren avisando la llegada al destino de todos los días.

Viviste dentro de ella esa vida por unos meses, aunque tu memoria no lo recuerde porque tal vez tu cerebro ni siquiera estaba formado y solo lo puedas recordar por la minúscula extensión de piel que se comenzaba a tejer y algunos poros que ya sentían algunas vibraciones.

Eso está ahí y siempre estará.

Tal vez no lo recuerdes pero ella nunca ha sido perfecta ni nunca lo será.

....tú tampoco.

Amar espontáneamente

No me refiero a amar sin conocer a alguien o sin haber convivido el tiempo suficiente como para que ese alguien vaya ocupando un lugar especial en nuestros pensamientos diarios, ya sea al despertar o antes de quedarnos dormidos.

Para mí es más bien la posibilidad de hacer algo cuando sientes que amas a alguien. No únicamente a un amor de pareja, sino hacia un hermano, un@ amig@, una sobrina, entre otras muchas posibilidades.

Recuerdo cómo me era clarísimo que si yo sentía un cariño especial por alguien la consecuencia lógica era demostrarlo o intentar convivir más con esa persona y ser más atenta con ella o él.

No alcanzo a recordar en qué momento eso dejó de suceder y se metió una especie de freno de mano en el que vas avanzando sentimentalmente pero mientras las llantas rechinan sobre el pavimento por la resistencia que generan.

A estas alturas, buscar culpables no sería tan útil como parece. Más bien, es saber si no fuiste tu la que decidiste, ante los actos de los otros, meter ese freno de mano "por precaución", porque a lo largo de los años, casi nadie te correspondía como esperabas.

Hasta ahora no te habías dado cuenta de que las cosas eran así, pero hoy lo sabes.

¿Harás algo al respecto, o vivirás por el resto de tus días cuidándote de no mostrar cuánto te importan algunas (pocas) personas?

Pesadillas

No siempre pasa, pero a veces la vida decide regalarte detalles pequeños pero enormemente significativos.
Lo hace en los momentos menos esperados, cuando se supone que no deberían siquiera de ocurrir.

Hace muchos meses que no tenía pesadillas. Cuando comenzamos a salir, extrañamente, pasaba por un momento de mi vida en el que mi subconsciente estaba más activo que nunca y al rascar la arena al fondo del agua, se levantaba una polvareda que desaparecía lo transparente de ese líquido. Como era tan recurrente, me regalaste un libro de Michael Ende que tú habías apreciado mucho durante tu infancia.

Pasaron los meses, dejé de soñar pesadillas y ayer en la noche, contigo dormido a mi lado, soñé que discutía horrible con mi madre, como no lo hacía desde que era adolescente. Yo no me di cuenta de que estaba llorando también fuera del sueño, en la vida real, como tu le llamas. Y de pronto me despertaron caricias en la espalda y tu voz diciéndome que todo estaba bien. 

Ese fue uno de los gestos más amorosos que han tenido conmigo en toda la vida. Cuando al abrir los ojos te vi a mi lado asustado, preocupado y amoroso, sentí un enorme alivio, y como no me pasa casi nunca, pude volver a dormir casi de inmediato después de ese álgido sueño. 

No sé si en tu cabeza y en tu corazón te hayas preguntado si me amas o no, pero ese tipo de gestos me hacen sentir muy suertuda y enormemente agradecida por estar a tu lado, Shparky.


miércoles, noviembre 28, 2012

Último miércoles de noviembre de 2012 (23 días para el fin del mundo)

miércoles, noviembre 28, 2012

23 días para el fin del mundo y dos para el fin de la corta era panista en la que aprendí a ser periodista. ¿Cómo no pensar en eso después de ver una película sobre el plebiscito que quitó a Pinochet del poder después de 15 años? Viva la globalización y las presiones internacionales cuando sirven para promover la democracia. Abajo la democracia cuando se usa para retroceder 71 años en la historia (aunque suene medio dicatorial…).
***
Camino por calles donde pocas veces la gente se disculpa por darte codazos, por empujarte intentando salir del transporte público o por casi atropellarte por no ver que la luz del semáforo ya había cambiado a rojo. Vivo en un país en el que importa más el color de la piel y el aspecto físico que el intelecto y la calidad humana; en el que tener auto te da estatus aunque eso implique quedarte atorado en el tráfico más de un par de horas al día y en el que el respeto por el espacio público es inexistente. Leemos poco y lo poco que leemos es malo; el libro más leído es El libro vaquero y el periódico con mayor circulación es el Esto, que contiene casi exclusivamente noticias deportivas.
***
¿Cómo verán los extranjeros a México? Algunos ni siquiera saben que existe el país, pero los pocos que sí, me los imagino como a los no-italianos que observábamos sorprendidos cómo comicios tras comicios Berlusconi era reelecto. Nunca he conocido a alguien que haya votado por Berlusconi y conozco a muy pocos que votaron por el PRI. Noches como hoy, pienso que hay gente que vive en universos paralelos y por eso nunca me topo de cerca con priistas o ultraderechistas. Vivimos en contextos completamente distintos. Tengo un puñado de amigos panistas, ningún amigo priistas y muchísimos conocidos y amigos pejistas o perredistas (antes eran la misma cosa, ahora ya no). No suelo criticar a la gente por sus creencias, pero me es casi imposible profundizar una amistad con una persona que tiene creencias políticas totalmente contrarias a los mías. Simplemente, no siento que tengamos algo en común, más allá de ser seres humanos que vivimos en un mismo país en una misma época.
***
Dicen que no hay mal que dure 100 años ni pendejo(s) que lo aguante(n). La esperanza nunca muere. Amén.

martes, noviembre 27, 2012

Último martes de noviembre de 2012 (24 días para el fin del mundo)

martes, noviembre 27, 2012

Hoy caminé lento por los pasillos del metro Tacubaya y me rebasaron niños vestidos de uniforme que jugaban a corretearse, una pareja de adolescentes abrazados por la cintura cargando libros de cálculo diferencial y un grupo de señoras parlanchinas que chismeaban sobre alguna aventura en turno del jefe de la oficina en la que trabajaban hasta las tres de la tarde. Al llegar a las escaleras para pasar de la línea uno a la línea siete, vi de reojo a una niñita sentada sobre una caja de madera junto a su padre que gritaba que los cacahuates costaban dos bolsitas por cinco pesos. La niña, con dos colitas sujetadas por listones rosa mexicano, clavaba los codos sobre sus rodillas y veía sin interés a los transeúntes. Ya casi nos vamos, le dijo su padre, y ella, sin voltear le dio el sí con su cabeza.

En el último año, el trayecto de Tacubaya a San Pedro de los Pinos lo viajo pensando en qué contarle a Cynthia, mi subconsciente y mi psicóloga dentro del consultorio que le definí a mi amigo David como un útero materno. Una vez que salgo del metro y me agarro de algún tubo en el autobús o me sostengo en un asiento, ya no pienso nada más que en el tráfico, la música que decidió ponernos el conductor a todos los pasajeros y en los autos que van circulando con una sola persona. A veces, invento historias alrededor de ellos. Imagino que van tarde a una cita con una amiga o que salieron del trabajo fastidiados para enfrentarse con el tráfico endemoniado de una de las ciudades más grandes y más pobladas del mundo. Cuando el conductor del autobús acelera a todo lo que da pese al tráfico, esquivando a los automóviles que están casi estacionados a su alrededor, me gusta pensar que voy sentada en uno de los coches que se ven por la ventana y me imagino intentando huir de la esquizofrenia de tener prisa y estar inmovilizada a la vez, sin poder avanzar después de tres luces verdes.

Hoy imaginé que iba en un Seat blanco, con Foster the People a todo volumen, con las ventanas bien cerradas para que nadie me escuchara cantar desafinada y conduciendo hacia alguna playa desconocida que me encontraría en el camino a casa. Ahí me quedaba hasta fastidiarme del sol y de la arena y la sal que se te queda pegada en la piel y extrañaba ser uno de los 30 pasajeros que se van empujando de un lado a otro por los enfrenones del autobús.

Una vez cruzada la puerta roja de cristal la historia cambia. Mientras camino al edificio B, apago los dos celulares o los dejo en vibración para que no alteren el equilibrio del útero materno presidido por Cynthia. Ahí, no entran nadie más que ella y yo, no entran jefes o colegas del trabajo, familiares, novios, amigos, nadie. Tal vez lleguemos a invocarlos a través de mis palabras, de mis historias y descripciones, pero no más, no está permitida la presencia física de nadie que no sea invitado, y de una vez aclaro, nunca nadie será invitado.

Cuando termina la sesión de lunes y/o jueves, 8 de cada 10 veces salgo con los ojos hinchados y la nariz roja de tanto sonarme. Lloro mucho. Ahí lloro aunque no haya planeado llorar. Hay días en los que me espero a llegar al útero para soltar las lágrimas que venía reteniendo desde la mañana, hay otros en los que llego bien y poco a poco lo que cuento me va sacando lágrimas. Al principio me resistía a llorar frente a Cynthia, porque para mi era una perfecta desconocida que había aceptado un pago por escucharme hablar 45 minutos. Muchas veces ella interviene y repasa lo que digo, como para que me dé cuenta de lo que acabo de verbalizar. Con los meses, entendí que llorar ahí estaba bien. Es tu espacio, solo tu espacio, me recalcaba constantemente y al final, le creí. A ella le he dicho cosas que no le diría a nadie más. Por 150 pesos la sesión me permite desahogarme y se guarda mis secretos. Creo que es un buen trato.

Saliendo de la puerta roja, el caos vial  y los claxonazos me pegan de frente y me regresan a la realidad. De alguna manera vuelvo a nacer al salir del útero artificial. Soy una nueva persona, porque todo lo que digo dentro, cambia mi perspectiva de la vida que me tocó vivir. Últimamente cruzo la calle y espero hasta 20 minutos a que pase un autobús que me saca a Insurgentes para ahí tomar el metrobús. En las noches, me gusta ir en el metrobús, que no es menos caótico que de día, pero las luces traseras de los autos que veo me calman el alma que a veces sale desasosegada.

Llego y el depa siempre está solo. A excepción por el perro que en cuanto me escucha cruzar la primera puerta de metal, salta apresurado de mi cama, porque sabe que no me gusta que se suba cuando no estoy. Si me van a picar sus pulgas, por lo menos que sea cuando yo así lo consienta. De todas maneras, siempre se echa sus siestas sobre mi cama y sus pulgas me siguen picando de vez en cuando. Al principio, me gustaba tomarme una cerveza fría al salir del útero y me ponía a ver programas de cocina británicos para despejar la mente y colocar el alma en momentos nostálgicos y agradables. Desde que la BBC cambió los programas de cocina por concursos de baile y canto, ya no prendo la televisión. Ahora ya ni siquiera bebo cerveza lunes y jueves. Solo me siento a cenar con una infusión de hierbas relajantes y si las circunstancias lo permiten, hablo con él para soñar algo lindo. 

miércoles, noviembre 21, 2012

miércoles, noviembre 21, 2012
Él: Yo creo que ella está celosa de nuestro amor.
Ella: :)

martes, noviembre 20, 2012

Recuerdo de un lunes por la tarde

martes, noviembre 20, 2012
Él tomó la cámara vieja y tomó una foto de perfil de ella.
Ella no alcanzó a sonreír, así que su rostro aparecía como haciendo una mueca en el retrato.
Él miró la foto en la pantalla del aparato y rió.
Ella le pidió que borrara la foto, medio molesta, medio riendo.
- Claro que la voy a borrar. No te voy a regalar con la cámara.

domingo, noviembre 18, 2012

Momentos

domingo, noviembre 18, 2012
Tu sonrisa al amanecer / tu piel suave / tu sonrisa después de un beso largo / mi suspiro antes de dormir / tus manos / tus besos / tu voz / tus manos sobre mi espalda / tus manos sobre mi cadera / tus ojos mirándome en medio de un orgasmo...

martes, noviembre 06, 2012

Errores

martes, noviembre 06, 2012
Shparky querido:

He vivido mi adultez con la certeza de que la gente comete errores. Grandes, pequeños, irrelevantes, significativos. También con el tiempo mis reflexiones me han llevado a creer que los errores a veces son relativos. A veces, los errores son aciertos. Algunos errores son peores para algunos que para otros. Así es esto de hacer las cosas mal, consciente o inconscientemente, o como se dice en lenguaje vulgar: cagarla.
Mi vida ha estado llena de grandes y pequeños errores. Pequeños errores como no haberme esperado un par de meses para renunciar a Reforma, para poder tomar cursos en Washington D.C. y Finlandia. En ese momento creí que era cuestión de coherencia. Años después pensé que tal vez hubiera sido buena idea aprovechar los frutos de mi trabajo. No lo hice. Cometí grandes errores como haberle hecho caso a mi antiguo jefe de la Secretaría de Economía y en lugar de estudiar Desarrollo Económico durante mi maestría, decidí estudiar Economía. Según él, eso me abriría mucho más el panorama. Tal vez tenía razón, pero en otro sentido. Me di cuenta de lo que no quería.

Hoy, ya que decidí salir de la cama y después de que los ojos se me deshincharon un poco, comencé a pensar en eso, en los pequeños y grandes errores que he cometido en la vida. Y, ¿por qué no?, en los grandes aciertos, también.

Lo que pasó el domingo, definitivamente lo originó un error. Minúsculo y sin relevancia para ti, un poco más grave para mi. Pero al final del día quedaste satisfecho de haber podido ventilar las cosas. A mi me costó un poco más superarlo. Por eso anoche estaba así, ala defensiva, molesta. Porque en mi personalidad hay algo que se ha mantenido a través de los años: mi hipersensibilidad y como consecuencia, la lentitud en superar cosas que, por más pequeñas que parezcan, me lastiman. Soy emocionalmente lenta, lenta pero segura.

Mi gran error fue asumir, de alguna manera y por malos entendidos, que a ti no te afectaba saber de mis exparejas y que en el caso específico de E, era mucho mejor que lo supieras de mi que de nadie más, porque nunca sabes con qué intenciones la gente te va a contar del pasado de tu pareja actual. Ese fue mi razonamiento, tal vez no desatinado, pero sí erróneo tomando en cuanta que es de las pocas cosas por las que te he escuchado muy molesto y muy mal.

Los errores no disminuyen de tamaño por haber sido cometidos sin el propósito de dañar. Así que debo asumir, por ahora, las consecuencias de mi falta de atención ante sus luces amarillas. No quieres hablar conmigo por teléfono hasta que no nos veamos en persona para hablar. Puede ser mañana, puede ser el jueves o puede ser cuando haya oportunidad de vernos. Eso me exaspera. Soy desesperada y quisiera que las cosas que tenemos atoradas como pareja las pudiéramos resolver lo antes posible. Pero por otro lado, entiendo tu punto, entiendo que no fui muy agradable ayer y que si realmente queremos que las cosas se resuelvan de fondo, llamadas largas por la noche que nos quiten horas de sueño no serán la solución.

Sé, como dices, que la solución real, duradera, está en mi seguridad, mi autoestima. Saber la enfermedad es una cosa, conocer la cura, otra. Ya cumpli un año en análisis y tengos claros mis síntomas, mis padecimientos, pero me ha costado trabajo encontrar una cura por mí misma. Mi libertad, que dicen que es el fin último del psicoanálisis.

Pero hablemos de aciertos, también. Para mi, fue un gran acierto conocerte y empezar a salir contigo. Eres, sin exagerar, lo mejor que me ha pasado en cuestión sentimental. Te valoro de sobremanera y eres muy importante para mi, porque me muestras a una Hanako que me gusta, que es feliz.

Por eso, quiero luchar por nosotros, por nuestra relación. Espero que con el tiempo, ese sea otro de mis aciertos en la vida.

Otro textito viejo de febrero del 2010

Para poder sanar, hay que saber que se padece de algo.
Si se padece de algo pero nos negamos a verlo, es difícil encontrar la cura.

Bien...

¿Adiós a Londres? // Texto que no se había publicado en el 2010

Hay tantas razones por las que me gustaría quedarme en Londres de manera permanente, que pensar en ellas me asfixia y me genera ataques de ansiedad. Que para que me pueda quedar - a corto plazo - tenga que mantener el empleo que tengo hoy en día es una realidad demasiado desafortunada. Sobre todo si considero que mi futuro profesional y toda mi experiencia y mis esfuerzos por sobresalir se irían directamente a la basura. 

¿Qué importa más? ¿Realizarme profesionalmente y poder levantarme cada mañana con la satisfacción de que trabajo en algo que me gusta? o ¿Levantarme medio de malas, medio triste pero dejar que ese sentimiento se vaya atenuando conforme camino por las bellas calles de Londres y tener la posibilidad de correr a esa colina para ver a Londres desde arriba y sentir esa paz enorme y decir "soy nada...no soy nadie, la vida es pasajera, la vida no es la realización, son los pequeños detalles, los amigos, los cariños logrados"?

Algo que temo mucho perder es a mí misma. A la Hanako versión Londres. Mucho más tolerante, mucho más independiente, mucho más libre y solitaria. Además hay motivos mucho más banales como que me gustan los hombre europeos, que me puedo embobar viendo a bellezas masculinas que por azares del destino cruzan a mi lado o se sientan frente a mí en mi viaje por el metro. Incluso me gusta que algunos de esos hombres bellos me voltean a ver porque acá los estándares de belleza son distintos y como decía una conocida: "En Londres me siento más atractiva". ¿Quién lo diría? ¿Más atractiva en Londres que en México? 

También perderé la libertad sexual con la que vivo desde hace 3 años y medio. Me he involucrado sexualmente con personas que sin problema alguno siguen siendo mis amigos, amigos reales, de los que te ofrecen un hombro para llorar o recargarte. ¿Pasa eso en México? No lo creo. Por lo menos a mí jamás me pasó. Es más, la mayoría de los mexicano que estuve involucrada sentimentalmente ya ni me hablan y encontrármelos por la calle no me genera felicidad.

¿Soy yo? ¿Soy yo la que por mi percepción he cambiado la realidad a mi conveniencia? 
No es que no quiera a México, y a su comida y a su gente de sonrisas fáciles y el sol y las playas... Simplemente nunca me había sentido tan en casa como en Londres. ¿Absurdo? Tal vez, pero es la verdad.


Dreams

A veces, los sueños que se hacen realidad son buenos.

:(

¿Por qué negarlo? Me siento fatal. Ese sentimiento de que estás a punto de dar contra el suelo después de lanzarte del abismo ha regresado poco menos de 11 meses después. ¿Motivos de fondo? Mi inseguridad. No poder superar el daño que me hicieron la mayoría de las relaciones de pareja que tuve en los últimos 10 años de vida. ¿Las consecuencias? Un muy mal momento con Edu un hombre que valoro mucho, que me hace una mejor persona, que amo, que admiro por su capacidad de reírse siempre y por sus charlas cultas y a la vez divertidas, por su capacidad de ser sencillo pese a ser muy inteligente y ser humilde aunque gente importante lo respeta. ¿El hecho concreto que desencadenó este mal momento? Una mentira de Edu. Me dijo primero que había ido a ver una película con su familia y a los 15 minutos me dijo que no, que no era cierto, que había ido con una exalumna. Yo me enojé e inmediatamente comencé a llorar. No grité, sólo lloré y le increpé por qué lo había hecho. Ese episodio en teoría había cerrado bien y Edu me dijo que se sentía muy bien con respecto a nosotros. Día siguiente. 22:30. En un mensaje Edu me dice que va tarde y que me marca a las 23:00. Dan las 23:15 y no me ha marcado. Me comienzo a desesperar y mi inseguridad se dispara. Yo todavía estaba acabando de procesar lo sucedido el domingo y se me vienen encima pensamientos de desesperación, de inseguridad, de nuevo y cuando por fin me llama, contesto de malas y le digo que por qué me llama tan tarde, que ya me voy a ir a dormir. Se saca de onda y acabo diciéndole que yo sigo dolida por lo que pasó el domingo, pese a que él se haya sentido bien con la plática. "A la que le mintieron fue a mi". Para él, como ya me había explicado que no me había dicho por no arruinar la buena relación que tenemos (o teníamos... ya no sé :/) y porque me notaba incómoda cuando él salía con otras mujeres, todo estaba bien. Yo seguía procesando todo. Me cuesta trabajo dejar ir, es la verdad. Y a eso hay que agregar que me cuesta trabajo dejar ir mi pasado doloroso. En eso, en una maniobra poco inteligente cambio el tema y le cuento que entrevisté a Emiliano. Acto seguido, se enoja él, mucho. No me grita pero usa palabras como "me nerva", "me hierbe la sangre" al referirse a los momentos en los que yo saco a colación a Emiliano. Le digo que yo no sabía, que nunca me había dicho que le molestara tanto. Me dice que con el hecho de haber acordado que no mencionaríamos los nombres nuestras exparejas él pensaba que yo dejaría de hablar de ese hombre que tanto daño me hizo. Yo le digo que si hablo de él es porque ya no me importa. Su, "Ahora me siento muy bien con respecto a nosotros" duró poco más de 24 horas y ya. Antes de colgar me pide que le dé unos días para que se tranquilice.
Ya a mediodía del día siguiente, me escribe y me dice que no quiere hablar conmigo por teléfono hasta que no hayamos aclarado las cosas en persona, porque esas cosas en realidad no se deberían de hablar por teléfono pero lo hicimos y resultó muy mal.

Me entra un miedo terrible. Yo amaba las llamadas nocturnas con Edu, corrijo, las amo. Me encanta poder decirle Shparky o Eshhhparky como él me dice.

Siento que abrí una caja de Pandora y ahora no sé qué hacer. Estoy inundada de un sentimiento de inseguridad severo, como no lo sentía desde que Néstor se fue con Érika de viaje. ¿Por qué? Edu no se ha ido a ningún lado, ayer me insistía en que estábamos viendo la manera de arreglar las cosas. Yo en un arranque le dije que si él creía que nunca podrá superar lo de Emiliano, que me dijera y que lo dejáramos así. Yo no quiero y no quiero que él quiera. Yo quiero que estemos juntos y bien. Es verdad Edu. A mi también lo único que me importa es que podamos estar bien. ¿Estamos bien? Creo que en este preciso momento no, tristemente, porque yo no estoy bien y perdí (espero que temporalmente) la posibilidad de hablar contigo antes de dormir cada noche.

Se asomó la Hanako que no me gusta, la Hanako controladora, la Hanako con ansias de omnipotencia. Y ¿por qué negarlo? recordé mis noches de dicusiones con David y me resurgió mi enojo contra mi madre que toda mi infancia se la pasó anulándome y que me sembró un miedo al abandono tan profundo que me ha costado mucho trabajo arrancar.

Solo deseo con todas mis fuerzas que las cosas entre Edu y yo, como pareja, mejoren a partir de esto, que sea el inicio del fin de mis inseguridades. Porque lo amo.

lunes, noviembre 05, 2012

lunes, noviembre 05, 2012
Si todo el día ha estado nublado, hace frío y el sol se oculta apenas dan las 18:00, no hay forma de que no extrañe Londres y sus inviernos que tantas depresiones me provocaron. Por lo menos, allá vivía entre dos mundos: el exterior con vientos helados y mi flat, con calefacción. Acá tengo que prender mi calentadorcito para poder soportar el depa de por sí congelante.
¿Cuándo te ibas a imaginar que estarías entrevistando a un cura mientras un exnovio te observaba y otro exnovio grababa la entrevista que hacías? Nunca. Pero así es la vida, se divierte contigo y tus circunstancias internas.

sábado, noviembre 03, 2012

sábado, noviembre 03, 2012
Creo entender por qué soy intolerante ante la impuntualidad y la espera prolongada. Me produce una sensación de abandono, de no importarle al otro al que decide llegar tarde sin importar que estoy esperando por él.

Noviembre

Noviembre empezó con comida colombiana, un cumpleaños sin celebrar, un hôjicha con sabor a agua quemada, "El extranjero" de Camus, S(h)parky y una llovizna inesperada que duró menos de tres minutos.

jueves, octubre 25, 2012

jueves, octubre 25, 2012
No hay nada más frustrante que un superior haciendo como si las violaciones a derechos humanos en este país debieran de permanecer como reglas y no como excepción. Que si una persona lleva 7 meses encerrada en una estación migratoria le de igual porque hay otros que se han quedado dos años...
¬¬

lunes, octubre 22, 2012

lunes, octubre 22, 2012
La felicidad ha de ser una cuestión de perspectiva. Puedes darle nula importancia a los buenos momentos que te regala la vida para concentrarte en lo negativo. Puedes intentar sacarle la parte positiva a los momentos negativos. Eso creo hoy, ahora, a las 12:48... Es lunes.

jueves, octubre 18, 2012

jueves, octubre 18, 2012
Mi análisis de hoy debió durar dos o tres horas, no 45 minutos.
¿Cómo voy a desahogar tanto en menos de una hora?

A veces pienso que es mentira eso de que no nací de una maceta.
Creo que sí y que soy de esos árboles con muchas curvas pero que están rectos a su manera.
Lo malo es que cuando llega el otoño y se acerca el invierno, las hojas se caen y la soledad cala...

Please don´t wake me up. I want to keep dreaming.
Pronto, en poco tiempo, ya no me dará igual cuando piense que nunca me has dicho que me amas. Yo sí, por escrito, y miles de veces me he contenido porque no quiero escuchar un yo también, sino un Te Amo. Eso es lo que pasa cuando sigues con alguien y pasa el tiempo, llega un punto de quiebre en el que o amas más profudamente o simplemente te alejas para evitarlo...

(P.D.: Me gustaría que me amaras... pero eso, desafortunadamente, casi no depende de mi deseo)
Esa sensación de que todo está bien, aparentemente, superficialmente, pero que gota a gota se va acumulando ese punto de tensión que en cualquier momento te hará explotar sin remedio alguno.


domingo, octubre 14, 2012

domingo, octubre 14, 2012
We are falling apart, London...

martes, octubre 09, 2012

Godless woman

martes, octubre 09, 2012
Nunca he creído en Dios. Con el tiempo, incluso dejé de creer en las reencarnaciones y el karma.
Hoy, en medio de las más grandes soledades autoimpuestas, pienso que es una gran desventaja no contar con algo, alguien, que aún sin existir físicamente, me pueda guiar o hacerme sentir acompañada.

Alterego

Un día cualquiera, se me ocurrió que si pudiera escoger mi propio nombre, como lo hacen los asiáticos que se van a vivir a occidente, me llamaría Sofía. Sofía, que en griego significa "sabiduría".
Hoy he cambiado mi nombre a Padme, que significa "flor de loto" en persa.
Mantiene de alguna manera relación con Hanako, pues uno de los símbolos de Hanako se usa para la palabra, flor de loto, en japonés.

Yiyi

A veces, me cruzo por el pasillo de las plantas del edificio con un pequeño cachorro al que le llaman "Yiyi". Es un Golden Retriever amarillo. Creo que se llama "Ginger", pero le dicen así de cariño, como al gatito negro de Kiki y a ti. Cada vez que me lo cruzo, o escucho que su dueño brasileño le grita, no puedo evitar recordarte. Hoy, a diferencia de otros días, te recordé sonriendo. Ya no te pienso molesta como te vi de lejos caminando sobre Camden Road, nuestro último día, o forzando a tus ojos para que dejaran de estar húmedos ese domingo de septiembre en Hampstead Heath. Me gusta recordarte así, con tu sonrisa exagerada que a veces iba acompañada de abrazos asfixiantes o tú, agazapándote a mi brazo para que anduviéramos al mismo paso. He decidido dejarte adentro de mi, Yiyi, aunque ya no estés. He decidido incluirte en la lista de las pocas personas que han sabido amarme, aunque me hayas lastimado y tres años haya tenido que dejar de pensarte para que no dolieras a diario. Para mí serás siempre ese gatito negro que acompaña a la pequeña bruja en sus expediciones. Ese gatito con el que puedo hablar aunque nadie más entienda nuestro idioma. Te quiero.

jueves, octubre 04, 2012

Jugando a la perfección

jueves, octubre 04, 2012
Te dices a ti misma que la perfección es posible con un poco de sacrificio.

Empiezas por comer sólo naranjas por la mañana, ensalada de espinacas, tomates cherry y queso mozarrela light al medio día y sopa de zanahoria y cilantro por la noche. Corres 5 km diarios y 10 km sábado o domingo y logras bajar esos 8 kg que acumulaste por el estrés de estar estudiando algo que ni te gustaba ni le entendías.

Sigues con ignorar tus sentimientos y tus pensamientos. Las mujeres perfectas no sienten, o sienten en silencio, como te enseñaron los japoneses. Te engañas y piensas que la razón es la mejor arma y también la más atractiva ante los demás. Lees cosas que te parecen interesantes pero que en el fondo te dan lo mismo, para poder demostrar que sabes de economía, de historia, de geografía, de relaciones internacionales y hasta de literatura (aunque eso sea lo único que realmente te interese a ti).

Sonríes siempre, nunca te alteras, y cuando llega el fin de semana, tomas y tomas hasta que la persona de carne y hueso aparece sin que lo puedas evitar y lloras sin parar, sentada en la baqueta, en una avenida transitada, sin importar si te ven raro o con lástima. Por algún lado debe salir lo que sientes y lo que realmente piensas. Sientes dolor, vacío, impotencia. Piensas que la vida te ha hecho una mala jugada y te ha enfrentado a tus demonios justo en una ciudad que amas, con la que soñaste y por la que hiciste sacrificios durante años. 

Lloras y lloras hasta que ves llegar a lo lejos a tu mejor amiga, tu hermana, que te toma del brazo y te lleva a casa sin decir nada, en silencio. Al día siguiente, olvidas todo. Sales de tu habitación como si nada. Porque la perfección es eso, no hablar de las cosas que incomodan, aunque los demás se acuerden de todo lo que hiciste y dijiste y lloraste y vomitaste. Pero siempre es más fácil no hablar de eso y pretender que eres encantadora, inteligente y perseverante, por eso te aman, crees, aunque no sea cierto, aunque en realidad te amen por esa fragilidad que quieres ocultar todo el tiempo, por esa ternura que se te sale sin que te des cuenta y que para ti es sinónimo de debilidad.

Con el tiempo, decides que no llorarás en público nunca, y te encierras a hacerlo en tu habitación, de la que sales solo para lavarte la cara y refrescar los ojos rojos e hinchados y disimular tu tristeza. La tristeza de no poder ser perfecta, el vacío de estar llenándote de cosas que no te importan, de la impotencia de ser todo lo que los demás quieren que seas sin que eso te de más felicidad, sino todo lo contrario. Pero sigues jugando a la perfección y a ser esa persona sin sentimientos, que se disculpa cuando se le sale el mal humor o una lágrima, porque dices, eso incomoda a los demás. 

Ya en tu habitación, sola como siempre, tu mente no te deja en paz con la pregunta, ¿A quién es que realmente le incomoda llorar, enojarse o sentir? ¿A los demás o a ti?

martes, septiembre 25, 2012

El silencioso ataque de la inseguridad

martes, septiembre 25, 2012
De pronto, me encuentro interrogando a Edu sobre las películas que supuestamente sacó el viernes de un Blockbuster. El fin de semana me había dicho que había visto una de terror, pero hoy que le pregunté si esa era la que había rentado y me dijo que no, que había rentado otra. Qué más da. Arranques de posesividad míos que se basan en miedos no superados de relaciones pasadas. Miedos de que esa información no dicha esté siendo ocultada a propósito, que esté saliendo con alguien más. Sé que es observador. Sé que sabe cuando el hecho de que esté con alguien me da celos y por eso, dejó de contarme de su amiga que vivía en su mismo edificio. Recuerdo perfecto ese día en el que le llamó ella y le contestó con un apodo, cuando a mí me llama por mi nombre. Esto es un infierno creado por mí misma y no quiero ser así. No quiero ser esa mujer posesiva y aprensiva que quiere saber todos los detalles de la vida de su pareja, porque no puede confiar en él. ¿Por qué? Siempre he vivido con ese fantasma, incluso antes de que comenzara a tener relaciones de pareja formales. Mi miedo con respecto a los demás siempre ha sido que me cambien por otro o por otra. Sé de donde vienen mis miedos. Sé que tiene que ver con mi infancia y con esa sensación de abandono que imagino que me dio cuando nacieron mis otros cuatro hermanos. Y esa necesidad de conocer cada detalle, tiene un tinte de omnipotencia, también. Sólo teniendo la información completa es como puedo tener el control de las cosas, de las situaciones, de las personas...
Cuando sientes que las cosas han cambiado, ¿será realmente porque el mundo cambió o porque tú cambiaste? No lo sé, no estoy segura. Sólo sé que antes no me sentía insegura con respecto a Edu y ahora sí. Sé que lo percibe y no quiero. Debo frenar esto. Por mí, por los que me rodean y dicen quererme. No quiero volver a ese infierno en el que los otros solo existen para hacerme sentir que nunca seré su prioridad...
(Pienso si estos cambios en mi estabilidad, en mi confianza que había sentido por Edu, tienen que ver con mi operación...)

domingo, septiembre 23, 2012

domingo, septiembre 23, 2012
Han sido días raros, demasiado ensimismada, demasiado metida en mis lecturas que se me ha olvidado el deseo y el amor...
Nunca me pasa, casi nunca... Solo me pasó hace unos seis años, cuando estaba estudiando la maestría en Economía en Londres. El deseo simplemente desapareció y yo vivía metida en mí misma.
¿Me estará pasando lo mismo?
Pienso en ti y ni hoy ni ayer sentí la enorme ternura y emoción que me despertabas.
Tal vez es la falta de sexo, me pongo a pensar. Que solo estemos juntos sin poder realmente hacernos el amor ha hecho que mi mente se resigne y se ha decidido concentrar en cosas como Balzac, Akutagawa y así...

Pero entro a la cocina y pienso en ti y pienso que quiero compartirte lo que escribí y lo que leí...

Son días extraños... Son esos días previos a los cumpleaños en los que, sin querer, la vida te da sacudidas para reacomodar todo lo que no pudo en tus 33... En 27 días tendré ya 34 y mientras seguiré con este ánimo medio apático, medio ensimismado, medio superficial...

martes, septiembre 18, 2012

martes, septiembre 18, 2012
¿Existe tal cosa como la estabilidad emocional?
Lo ignoro pero no sé si yo algún día lo alcanzaré.

Si tu novio te dice un sábado que no se podrán ver el martes porque martes y jueves tiene un curso, y el lunes te dice que ya no, pero tampoco te proponen que se vean... ¿Qué debo pensar al respecto?

Esas cosillas son las que alteran mi estabilidad sentimental... creo...
No estoy segura, porque tampoco es que tenga ganas de reclamarle ni nada.

Yo ya decidí que quiero estar con él solo si él quiere estar conmigo también.
(Solo pasa que no hay necesidad de mentir si no hay ganas o voluntad de venirme a ver... por lo que sea, vamos, por el tráfico, por falta de dinero....)

lunes, septiembre 10, 2012

Voz de mar

lunes, septiembre 10, 2012
Has repetido los dos álbumes de Mayra Andrade todo el día. Has decidido volver a lo básico, y para ti, Mayra Andrade y su voz caboverdiana se han convertido en parte de tus cimientos. Pequeños detalles que te sostienen para no caer (literalmente).

Ella, con esa voz pausada y calmada, te ayuda a sobrellevar todo lo que tengas que enfrentar. Te devuelve la paz en momentos en los que tu cabeza no deja de dar vueltas ( también literalmente) cada vez que tienes hambre, sueño, o te tienes que levantar de la cama o de la silla. Es la mejor solución para el desasosiego y la angustia y la ansiedad.

Escucharla es como tirarte sobre la arena para sentir cómo rompen las olas, una y otra y otra vez, rítimicamente, y la brisa te refresca el rostro y te deja pequeños granos de sal.

Mi cuerpo anda raro. No se ha querido recuperar como debe y sangra y sangra y me siento débil. Mi cerebro no funciona bien y mi humor es tan impredecible que a cualquier provocación suelto gritos y estoy dispuesta a dar manotazo o patadas. Sólo ella me regresa la paz con su voz de mar. 

La descubrí por accidente hace un par de veranos o más, en Londres. Pagué las vientitantas libras para ver al pianista de Buena Vista Social Club, pero me enganché con ella y desde ese día que la oí cantar en Southbank Centre no la he podido soltar. La incrusté en mi subconsciente y la retomo cada vez que quiero sentir que en el fondo todo está bien mientras voces como ella existan. Nadie más la conoce. Es como si fuera solo para mí y mi paz interna.

Ha estado en los momentos importantes, buenos y malos. Estuvo cuando de pronto, decidiste desaparecer de mi vida y tuve que soportar un periodo largo de soledad, esperando que en algún momento me recordaras y reaparecieras (lo hiciste ya demasiado tarde, cuando me daba igual). Se escuchaba su canto cuando te invité a casa a probar los embutidos catalanes y tú llevaste dos botellas de vino tinto: una italiana y otra francesa. Y nos embriagamos tanto que acabamos haciendo el amor.

Cuando la escucho también recuerdo mi habitación y mi cama con el edredón rojo. Mis tardes pensando, pensándote, pensándome, pensándonos.

Hoy me ayuda a tranquilizar mis temores. Mis temores por todo lo que de pronto se me vino encima. Mi soledad (de nuevo), la indiferencia de los que me importan, el pasado que reaparece sin advertencia, mis mareos, mi apatía, mis ganas de salir corriendo sin poder hacerlo y sin saber hacia dónde y hacia quién. 
¿Cómo saber con certeza absoluta que le importo?
A veces siento que su vida podría ser perfectamente igual, conmigo o sin mi.
Podemos vernos o no, podemos hablar o no, y él sigue igual de bien.
Yo no. A mí me importa que nos veamos. Yo quiero verlo más seguido, pero, ¿acaso eso algún día sucederá?
Sabía que con la costumbre, vendrían las inconformidades de mi parte.
Sí, es muuuucho mejor que todos los otros con los que he andado, pero a veces me gustaría que demostrara más su amor (o si todavía es cariño, pues cariño) por mí. Siempre parece haber cosas más importantes que estar conmigo.
Habla una Hanky convaleciente, hormonal y hambrienta...
Soy poco objetiva, pero es lo que siento en este instante.

sábado, septiembre 08, 2012

sábado, septiembre 08, 2012
Supongo que cada quién es libre de hacer lo que se le venga en gana, incluso si una persona a quién consideras importante está pasando por un mal momento.
Puedes siempre planear viajes sin siquiera comentarle o no tomar la iniciativa de indagar si está bien.
Yo solo quiero que sepan que yo, con mi pinta de fuerte, de invencible, de inquebrantable, soy la más débil y sensible de todas. Si, no me doblo a la primera, pero me doblo... Y por eso, me gusta que la gente que me quiere me procure... Aunque casi nunca suceda. Amén.

El dolor

El dolor y yo tenemos una extraña relación.
Ha de ser porque de pequeña, mi padre lo definió así:
"No te quejes tanto de tus dolencias, que es prueba de que sigues viva. Preocúpate cuando dejes de sentir dolor, porque eso sí que es preocupante".
Tal vez por eso, incluso en los peores episodios de dolor, como cuando me descubrieron un cálculo renal, en medio de los retortijones me sentía viva, nunca muerta. Y posiblemente por eso, hay momentos en los que me he aferrado al dolor como si con eso reafirmara mi existencia en este mundo.

viernes, septiembre 07, 2012

viernes, septiembre 07, 2012
Resulta que lo que soñé toda la vida, ese amor perfecto, esa relación en la que mi pareja me comprende, me apoya, me procura y me ama, no es tan fácil de lograr aún cuando la vida te ha puesto a alguien que pareciera que puede darte todo lo que siempre has deseado.

Primero, porque nadie nunca, si es un ser humano, es perfecto. Puede ser comprensivo, cariñoso cuando está contigo, inteligente, culto, atractivo y con intereses comunes a los tuyos, con charlas que se pueden extender más de una hora por el teléfono, pero no te dice "amor", "mi vida" o "te amo". Lo más que escuchas es un tímido "te quiero" o un "te extraño" o un "¿Me extrañaste?". Te dice que "qué bonita estás" pero te llama por tu nombre: Hanako.

Entonces piensas. ¿A mí que me importa más? ¿Que me digan que me aman o que me demuestren que soy importante? La respuesta a esa pregunta me sale casi automáticamente: que me lo demuestren. ¿Por qué? Porque ya he vivido experiencias en las que mis exparejas me decían que me amaban y que me adoraban y que era la mujer de su vida  y resulta que seguían amando a otras personas o que no nos lográbamos entender o que simplemente había un maltrato psicológico que me hundía al fondo de un pozo profundo.

Bueno, ¿entonces por qué te pusiste tan mal cuando te dijeron "mon amie"?
Con base en lo que he trabajado con mi psicoanalista, supongo que es ese miedo a que ese término sea sinónimo de: no te amo. No hay que olvidar que yo tiendo a poner las cosas en blanco y negro. De inicio, me parece imposible que un amigo pueda amarte. Pero me pongo a pensar, ¿es eso cierto? Supongo que no necesariamente. En un mundo ideal, tu pareja además de tu novio, tu amante, o tu marido si es que estás casada, es tu mejor amigo. Ah... viéndolo así, no es tan fatal que a tu novio, o pareja, se le haya ocurrido llamarte "mon amie". Viendo las cosas desde el punto de vista positivo, para él no solo eres la amante en turno o la novia con la que anda por obligación social. Además de una atracción sexual y un cariño que, esperemos poco a poco se vaya convirtiendo en amor, ve en ti a alguien que puede también ser su amiga.

Tras este razonamiento me doy cuenta de que el amor en mi vida siempre ha implicado conflicto y abandono desde que nací. (xq eres la mayor y te sentiste abandonada por tus padres cuando nacieron tus hermanos o porque para ser amada tuviste que abandonar tu esencia). Por eso, como dice Cynthia, mi psicóloga y mi guía en el mundo interior, debo darme chance.

Sí, tal vez tu primera reacción es ponerte a la defensiva y decirle "¿Cómo que 'mon amie'?. Pero dentro de todo, intentaste no clavarte en eso y seguir la conversación. Después te sentaste a cenar y te pusiste a analizar por qué reaccionaste así. No es la primera vez que te lo decía, y la primera vez, no le reclamaste nada. En ese entonce pensaste, claro, también somos amigos porque nos entendemos y nos llevamos bien. Posiblemente en este momento estés más vulnerable y emocional. Sí, se lo advertiste, que ibas a estar medio de malas, medio sensible, medio impredecible. Pero no quieres causar conflictos, porque en realidad, también tiene mucho que ver contigo, con cómo ves al otro en una relación de pareja. Deja reposar tu mente, piensa si realmente vale la pena ponerlo contra la pared y cuestionarle el hecho de que te haya dicho así, que se le haya salido. Sobre todo si consideras que ha sido cariñoso contigo, comprensivo, paciente y cada vez que lo ves te da paz y tranquilidad. Sí, tal vez no es el término ideal que te gustaría que alguien que amas use contigo. Supongo que se lo puedes decir. Decirle, me desconcierta un poco que se te salga decirme así. Pero por otro lado piensas, quedamos en ir poco a poco, tranquilamente en esto de irnos conociendo, de irnos queriendo, de irnos amando. Quieres confiar en que ha sido sincero contigo y que si no sintiera amor por ti, te hubiera dicho que él nunca lo había pensado (el amar). Pero después de leer tu carta, te llevó a caminar al parque, se detuvo junto a la fuente de noche, te besó, te abrazó, te agradeció por la carta, te dijo que le sorprendió que le escribieras que lo amabas porque nunca antes lo habías verbalizado y te explicó que él también lo ha pensado pero que quería decírtelo en una ocasión especial y que tú lo hicieras en su cumpleaños le había parecido una buena ocasión.

Claro que quiero que él me diga que me ama y que no diga solo que me quiere...
Pero también quiero dejar que las cosas pasen, ver si realmente me ama y que me lo diga...

¿Será que me ama?

(Yo le dije que no quería que se sintiera presionado... so, dale tiempo, pero no para siempre... solo ten un poco más de paciencia).

Esa es a la conclusión que he llegado hoy...

(Cierro los ojos y deseo que esta relación sí lleve a una situación en la que ambos nos amemos...)

martes, septiembre 04, 2012

martes, septiembre 04, 2012
Hoy voy a darme la oportunidad de no juzgarme por lo que siento, sea bueno o malo.
Hoy me voy a tener paciencia. Hoy me voy a amar.

Es normal tener miedo antes de una operación...
Me es cada vez más claro que cuando tengo miedo, disparo mis más profundos demonios.
Los celos, las inseguridades, no dejan de estar ahí, pero de pronto, se disparan de manera incontrolable...

sábado, septiembre 01, 2012

Último día de agosto

sábado, septiembre 01, 2012
Dormimos abrazados. Nos desbocamos como nunca, como pasa cada vez más seguido, sin importar que M estuviera en el cuarto de enfrente durmiendo no hace mucho tiempo. Olía a canela, ya no a huerto de manzanas y la luz de la llama era amarilla, alta, larga, cálida.

Dormimos repitiendo en la mente la dulce e inexperta voz de Alexandra Tischendorf.
Toqué el calor de tu cuerpo, de tus mejillas, de tus labios. Soñé que me compraba una bicicleta azul y que besaba la comisura de los labios. Tomaste vodka con ginger ale y yo tres cosmopolitan, para ir de acorde con el lugar, el día (luna azul, tu cumpleaños, nuestro amor) y mi interior físico y sentimental.

Vimos el reflejo de la luna azul juntos, detrás de nubes blancas que se iluminaban.

Empezó septiembre...



jueves, agosto 30, 2012

jueves, agosto 30, 2012
Es un terrible negocio eso de enamorarse con miedo.
No acabas de disfrutar algo cuando una nueva inseguridad te tira a los suelos.
Así es. Así soy.

miércoles, agosto 29, 2012

Happy birthday

miércoles, agosto 29, 2012
Hoy traigo la blusa morada que te gusta. La que dices que me hace ver más grandes mis pechos.

Acabo de terminar de envolver tus regalos de cumpleaños, unos libros que te compré durante mi viaje a Atlanta. Hice lo mejor por no arruinar el bello papel con peces que me encontré. También hice lo mejor por no sonar demasiado cursi en una carta que te escondí en un libro que no sé si ya tengas o no. Es de tu autor favorito que teoriza sobre la mitología.

Estoy muy nerviosa y me muero de miedo.
En la cartita que escondí te dije por primera vez que te amaba.
Nunca nos hemos dicho que nos amamos. Tú nunca me lo has dicho y yo sólo lo he escrito para mí.
Te amo, claro, pero solo te he dicho que te quiero mucho. No sé si tu me amas o no.
A veces pienso que sí, pero a veces que no. Por eso, aunque sea una vez en la vida, es importante decir lo que sentimos por las personas.

En mi experiencia, los "te amo" no me traen muy buen sabor de boca.
Mi primer novio se negó en los 5 años que anduvimos a decirme que me amaba, porque decía que eso se lo iba a decir a la mujer con la que se casara :(

Otros dos hombres que juraron amarme, se fueron con otras.
Por eso, yo no he hecho nada por hacerte decir que me amas.
Yo me conformo con los escasos te quiero que me dices antes y/o después de hacer el amor.
O con los "yo también" que vienen después de mis "te quiero mucho".

Qué tontuela, como dices...
No debería temer decir lo que siento. Ya sabes, sólo hay una vida y nunca sabemos cuánto durará...
Pero la verdad tengo mucho miedo.
No es que te quiera regalar un "te amo" de cumpleaños o que con motivo de tus 33 años yo haya descubierto que TE AMO. No, la verdad, yo ya te amo desde hace unos meses.
Pero quiero que me ames tu también y que me lo digas... y me da miedo que no sea así.
Mucho miedo.
Así que, esa carta en la que ofrezco amarte, la escondí adentro del libro para que no la encuentres hasta que estés solo o hasta que vayas a leer el libro...
Quiero que me digas que me amas porque lo sientes, sólo si lo sientes.
Solo espero que algún día me ames y te salga natural y yo te pueda decir que yo te amo más, porque llevo más tiempo sintiéndolo...

martes, agosto 28, 2012

Desde México (para Aura)

martes, agosto 28, 2012
Antes de empezar, te pido disculpas por escribirte así, sin previo aviso, después de tanto tiempo.
Hace unos meses, me topé con un correo tuyo con una felicitación por mi cumpleaños.
Hoy intenté abrirlo de nuevo, pero mi cuenta de Hotmail ya no me dejó entrar (leí que desaparecerán Hotmail pronto... ha de ser por eso).

Tardé meses en decidirme a escribirte para agradecerte el gesto.

Creo que fue para el cumpleaños del año pasado, pero la verdad no estoy segura.

De todas maneras gracias por acordarte de mí.

Supongo que Jaime te ha contado que, desde finales de junio del 2010, volví a México. Trabajo en CNN como reportera y hace unas semanas comencé una maestría en literatura y creación literaria.

Todo va bien en general. Vivo con una amiga en un barrio lindo y si bien no faltan las típicas crisis por el trabajo o por la familia, poco a poco he logrado encontrar la calma interna, tras meses de psicoanálisis con una terapeuta lacaniana (tú sabes mejor de esas cosas).

Yo también me enteré que te casarías con Tom.
Posiblemente ya estés casada y te envío felicitaciones sinceras.

Al principio fue complicado volver a México. El primer año me la pasé añorando Londres. Ahora las cosas son un poco más sencillas y le he encontrado el gusto a esta ciudad tan grande y tan caótica.
Siempre sirve estar enamorada de un buen hombre.

El año pasado, tuve la oportunidad de visitar Colombia y conocer Bogotá y Cartagena de Indias.
También fui a París al día siguiente de mi cumpleaños y me quedé 12 días. Descubrí que no es que extrañe Londres o Europa, extraño la que era yo allá, en algunos aspectos. Otros, la verdad, me hacen sentir mejor acá en México.

Hoy, a diferencia de las veces anteriores que empezaba los correos y los borraba sin enviarlos, decidí escribirte y acabar el correo y picarle a "send" porque apareciste en mis sueños y me dí cuenta de que estuve muy inquieta todo el día repasando algunas vivencias juntas.

No espero que me respondas ni que seas cordial conmigo en la respuesta, si es que decides hacerlo.

Era un pendiente que yo tenía conmigo misma, esto de escribirte ya mucho más tranquila que en esas noches de viernes que acababa llorando en las calles o en mi cama.

Tú sabes que fuiste importante para mí, y aunque me cueste aceptarlo, lo sigues siendo en muchos aspectos.

Tal vez tardé demasiado en entender que somos seres humanos, y como tales, cometemos errores.

Te mando un abrazo con mis mejores deseos.

Aura

Has vuelto a aparecer en mis sueños. Hace mucho que no lo hacías.
Ahora, apareciste sin aviso previo, sentada en un vagón del metro que pasó sobre la estación de Hammersmith, donde cruzan las líneas rosa, amarilla y la azul, la Picadilly line que diario tomaba para ir a trabajar y después de ocho horas, regresar a casa.

Me gustaba cuando me veías desde la ventana de la cocina y me saludabas emocionada.
Me gustaban los viernes de niñas, con arreglo de uñas, pasteles de chocolate para seis personas que nos comíamos entre dos y las botellas de vino rosado que estaba bien fría para cuando llegaba casa. Después, nos íbamos al Dublin Castle a bailar y a ligar si se podía. Cuando no, pasábamos a comprar el kebab y regresábamos caminando por Camden Road tomadas de los brazos, con el aliento oliendo a una mezcla de alcohol y ajo.

Estabas vestida con ese sweater negro sin botones que cerrabas cruzándolo por el medio y amarrando una cinta para que no se abriera. Tenías cruzadas las piernas también y veías hacia afuera.

No me he atrevido a escribirte.
"No estoy lista todavía", dije apenas el sábado ya con dos copas de vino y una cerveza en mi sistema mental.

Sigues aquí adentro.
Mi mente te recuerda cuando menos lo espero y te apareces como ayer en mis sueños y me dejas intranquila todo el día.

Tal vez, aún sin estar lista, sea momento de escribirte unas líneas... de despedida.

martes, agosto 21, 2012

martes, agosto 21, 2012
He is probably right.

I should be on my own for while... I am so unpredictable right now, so horrible, so childish...

domingo, agosto 19, 2012

Yo y la culpa.

domingo, agosto 19, 2012
Lo que hoy me alberga es un sentimiento de culpa. Culpa por haberte mostrado mis miedos tal como son, con humedad  e inseguridades. Casi no te veía los ojos. Los alcancé a ver cuando te asombraste ante mi reclamo tras haber sugerido que te debería de dejar de ver para pensar las cosas. "No me digas eso! No me digas eso!" casi te grité. Eres muy importante para mí. No puedes desaparecer justo ahora.

Mi mente me atormenta mientras pienso qué sentimientos y sensaciones te habrá despertado la plática de anoche.

Y me doy cuenta que mis referencias emocionales del pasado son las que me han invadido el alma de nuevo. Los terribles miedos ante un abandono que ya viví antes, son los que me traslapan emociones en situaciones que no tienen nada que ver.

Mi mente sigue viviendo en el pasado, temiendo cosas que ya viví con otros.

Tal vez David, mi amigo, tenga razón.

Es momento de pasar del análisis a la acción.

martes, agosto 14, 2012

Veranos fríos

martes, agosto 14, 2012


Del bote de basura que estaba vacío anoche, se asoman un par de botellas verdes y vacías de Heineken, pañuelos desechables arrugados y una envoltura negra de un preservativo abierta por la orilla superior. 

La habitación, con suelo de madera que rechina con los pasos, ya no huele a ti ni a la toalla que estuvo a punto de quemarse encima del calentador eléctrico.

La ventana abierta por la mañana dejó entrar algún resquicio del verano que se parece tanto a aquellos que pasé sentada en bancas de parques esperando que el sol calentara el viento que se colaba por las uñas desnudas.

Los veranos fríos provocan nostalgia, me provocan nostalgia  al recordar paisajes verdes cubiertos de neblinas, por la humedad acumulada durante la noche.

La foto del mes de agosto en el calendario me recuerda las tardes corriendo alrededor de Regent's Park, los casi 5 km exactos durante los cuales olía animales enjaulados, veía la mezquita con un techo dorado en forma de cúpula donde se celebraron los funerales del espía ruso envenenado, el cochecito de helados a la entrada y plantas y flores que cambiaban de forma y de colores dependiendo el clima y su ánimo vegetal.

 Nunca la podré olvidar. Cada vez que mi mente se escapa a esos espacios sin que yo lo desee, los recuerdos de nuestras caminatas reaparecen.

A ella la imagino igual de bella, igual de superficial, infantil y exageradamente femenina. La recuerdo tomándome de la mano o compartiendo mi cama.

Una parte de su ser se quedó incrustado en mí para siempre pese a la dolorosa separación a la que nos fue empujando el destino.

Cuando la recuerdo, me imagino parada esperando el autobús afuera de la estación de King's Cross de noche, en pleno verano... Y así me quedo,por siempre, esperando mientras disfruto el silencio de un domingo por la noche.

domingo, agosto 12, 2012

Día 1

domingo, agosto 12, 2012
Hace unos días recibí el tan esperado correo electrónico del director de la Maestría en Literatura y Creación Literaria.

Hoy domingo, he dedicado mi tarde casi enteramente a leer todo para las tres clases del martes. 


Estoy emocionada como hace mucho no lo estaba. Me siento auténticamente atraída a los temas que tratan las lecturas y entre ellas nos han incluido algunas realmente hermosas.


Me han atrapado en especial las siguientes líneas, que son parte de un artículo sobre el origen del cuento.


"(Las hadas tienen su origen en Persia) en ese pueblo espiritual, sutil y voluptuoso, el más fino de Asia. Salieron de esos enjambres de espíritu elementales que hizo nacer la doctrina del dualismo y obedecieron a los encantamientos y a las invocaciones de los magos. Ahí pasaron su larga y voluptuosa infancia jugando en la luz, en un aire seco y puro en todos los países con el polvo del Irán, en donde se detuvieron los viajeros y los extranjeros que las llevaron con ellas, sin saberlo, en el pliegue de sus ropas, en un pliegue de su turbante y las sacudieron en seguida, junto con el polvo llevado del Irán, en donde se detuvieron" (Montegut, E.)

He decidido utilizar el cuaderno rojo de pasta dura en el que había apuntado mis notas de viaje hace casi exactamente un año, cuando viajé a Colombia.

De alguna manera, este es un nuevo viaje, el de estudiar por fin, como siempre lo había soñado secreta y mudamente, el arte de las letras.


Mientras, en el mueble al lado derecho de mi cama, he sustituido a Banville por Gioconda Belli.

miércoles, agosto 01, 2012

Cornualles

miércoles, agosto 01, 2012
El gato negro de la estación de tren de St. Austell; las almejas a la salsa de vino blanco de Mevagissey junto al mar; las calles estrechas y con curvas de todo Cornwall; el mar; una familia con una granja orgánica cuyo padre pensaba que sus hijas eran tan saludables por el sol y comer directo de la tierra; los caballos en las colinas de piedras; Bruno...

martes, julio 31, 2012

El costo de la felicidad

martes, julio 31, 2012
La inspiración siempre me ha llegado en momentos en los que menos debería.

A la mitad de una conferencia de prensa, en medio de un traslado - sobre todo en aquellos en los que me doy cuenta de que no tengo donde apuntar lo que estoy pensando -, en medio de un día gris y melancólico, en el que para escribir debo emplear más energías de lo normal para físicamente poder sentarme a escribir y concentrarme en el contenido de lo que redacto.

Hoy me ha llegado a esta hora, a las 17:48, en medio de una planeación de una cobertura que me acaban de pedir y unos minutos antes de la hora en la que debería de salir a ver a una amiga que me pide que me traslade hasta el sur para encontrarnos. (De hecho, tener que ir tan lejos, me desmotiva bastante... Pienso en pretextos para no ir y aplazar de nuevo el encuentro).

Supongo que para mí, esto de sentirme inspirada, tiene que ver con una necesidad de dejar de hacer lo que estoy haciendo o desviar mis pensamientos a algo más agradable, como escribir. Es una especie de procrastinación mental o válvula de escape.

+++

Cada vez que recuerdo mi infancia y me propongo hacer un recuento, la primera memoria que se me viene a la mente es la de cuando hice una especie de examen de admisión para entrar al Liceo Mexicano Japonés.

Ese día un profesor sacó un libro para niños y me pidió que lo leyera. Creo que era un libro sobre un gato y un ratón, o algo así. Cuando terminé, lo cerró y se lo puso sobre las rodillas. Inmediatamente después me preguntó, ya frente a mi padre que había entrado al salón, cual creía que era el título de aquel libro.

Yo pensaba en algún título complejo, con algún significado oculto. Había visto la portada del libro y decía "El gato y el ratón", pero a mis cinco años, pensé, "Este señor no me puede estar preguntando el título de un libro, cuando yo lo vi. Hay truco". Y me quedé callada.

Supongo que pensó que yo tenía un muy mal nivel en japonés. O no. No lo sé y ni siquiera estoy segura de que lo que recuerdo haya sucedido exactamente de esa manera.

Siempre he pensado que esa escena marcó el resto de mis días en esa escuela que tanto odié durante muchos años.

Mi timidez, mi inseguridad, mi afán de creer que la vida ahí, con los niños japoneses no podía ser tan sencilla como yo la percibía. Entonces, buscaba algo que me explicara tanta aparente complejidad (que con el tiempo descubrí que no existía).

Y claro, esa sensación de que los profesores japoneses me veían como un ser subnormal. (Y uno de ellos, frente a todos, de plano se atrevió a decirlo frente a todos, que los que no éramos 100% japoneses eramos menos inteligentes. Tenía cara de caballo ese profesor. De eso y de su frase me acuerdo, pero de nada más, ni de su nombre.)

Hoy he recordado esos días y esas sensaciones, porque estuve en una ceremonia de bienvenida de niños sobrevivientes de la tragedia de Fukushima que están en México.

Así es esto de la mente. Se disparan recuerdos cuando menos lo esperas, aunque por fuera pueda parecer bastante predecible.

Sabía que cubriría el evento con los niños. No me esperaba ya que, a estas alturas con 33 años, sus cantos, sus posturas, sus actitudes, me remitieran a aquel día en el que mi padre decidió inscribirme a esa escuela, con el motivo de que aprendiera el japonés a la perfección (costara lo que costara).

miércoles, julio 25, 2012

Carta para ti

miércoles, julio 25, 2012
En noches como esta, recuerdo tus ojos mirándome, desde abajo, discretamente, como si no quisieras que me diera cuenta de que me estás viendo en medio de la oscuridad. Me gusta recordar tu piel suave y rasposa por partes, una que otra peca que se ha extraviado en tu ancha espalda y tu cabello, que se ondula con el tiempo, la humedad y mis caricias.

Yo te pienso todo el día. Pienso en tus caricias suaves, en tu sonrisa, en tu risa, en tu voz. Recuerdo tus besos en mi espalda después de hacer el amor, que a veces pican y que a veces se convierten en mordidas. Tu eres mi principal motivo de felicidad. Pensarte me hace sonreír en medio de noches largas y álgidas, aunque ignoro si yo represento algo en tu vida, en tus reflexiones, en tus pensamientos, en tus suspiros y en esos momentos que parece que tu mente se va a otro lado y tus ojos la ven partir.
Tu voz es paz, es tranquilidad, es el silencio que genera calma. ¡Cuanto te quiero... cuanto te amo!

A veces, como hoy, me vuelvo una persona defensiva, miedosa, y no quiero. No quiero ser como fueron otros conmigo. Distantes y rudos entre más enamorada estaba yo de ellos.

Claro que quiero que vengas aunque sea a las 4 de la mañana. Pero te amo. Te amo y quiero que estés bien. Por primera vez, auténticamente pienso eso. Claro, me dan celos, me dan celos que vayas a bodas y a fiestas sin mi, pero te amo de todas maneras. Te amo tanto que prefiero que no andes por las calles en la madrugada y que nos veamos hasta el día siguiente. Por supuesto que te quiero a mi lado para siempre, pero quiero que estés a mi lado porque así lo quieres y así lo decides cada mañana que despiertas conmigo o sin mi, solo, pero pensando en mi. Te deseo aquí, aunque sea dormido como sueles hacerlo. Quiero vivir contigo muchas cosas buenas y si de pronto se cruza una que otra mala, que sea porque nos va a unir más como pareja. Quisiera que dijeras que soy tu novia, que me amas y que no te diera pena decirlo en público.

Además, esa molestia que percibiste en mi voz cuando me dijiste que irías a una boda, no tiene nada que ver contigo, sino con el maldito destino que nunca quiere que nos veamos un 28 y que yo tenga la oportunidad de decirte, feliz "mesversario", o soy feliz de estar contigo ya por X meses. ¿Tú te acuerdas de la fecha en que me besaste por primera vez? Yo sí, lo tengo anotado en este mismo blog. Fue el 28 de diciembre y fue después de haber visto "La piel que habito" y después de que lloré sin que te dieras cuenta en el cine, porque de nuevo, había peleado con Néstor y sabía que eso no iba para ningún lado, pero tampoco sabía si contigo algo iba a iniciar.

Te amo, guapo, te amo mucho. Tal vez lo sepas, tal vez no. Tal vez intuyas que estos dos días con mal humor, en realidad no tienen nada que ver contigo. Espero que así sea, porque si por mi fuera, estaríamos juntos siempre, porque amo estar a tu lado, algo haces que me conviertes en una Hana con la que me siento muy bien.

Disculpa mis desplantes, disculpa si de pronto te parezco muy agresiva en mis comentarios y te hago sentir como si no quisiera estar contigo, pero no es así. Yo te amo siempre y bajo cualquier circunstancia. Solo que han sido días complicados, difíciles, y es complicado evitar que se note.

Pero te prometo que sólo haré que se note mi amor por tí, mi mucho amor por tí, mi guapo Edu.

lunes, julio 23, 2012

¿Qué hacer con el miedo?

lunes, julio 23, 2012
¿Qué es lo que se tiene que hacer con el miedo?
Ese sentimiento que de pronto te oprime la mente, el alma, el pecho, que te corta la respiración, que hace que te tiemble la voz y que te veas más pálida de lo normal.
¿Se puede llorar el miedo? Dejar que las lágrimas se lleven parte de él para que se vuelva a absorber por los poros de la piel y que algunas se sequen y dejen marcas de sal. Llorar hasta que se pongan rojos los ojos y que se hinchen los párpados y solo te acuerdes de él cuando te veas en el espejo mientras intentas disimular con más rimel y más delineador de lo normal esos ojos que hoy no se ven tan japoneses.
¿Se puede golpear el miedo? Golpear una superficie suave, como una almohada o el colchón de la cama donde ayer hiciste el amor y lo manchaste de sudor y de otras sustancias. Golpear hasta que te duela el brazo, mas no las manos, porque recuerda, es superficie suave y tus nudillos no sangrarán como cuando tu hermano golpeaba las paredes y les hacía hoyos, o como cuando Jaime golpeaba el clóset y hacía tambalear la botella de whiskey barato que compró en el único paquistaní que estaba abierto a las 3 de la mañana, cuando la echó de menos y salió a caminar en medio del gélido viento que nos mandaba el Támesis.
¿Se puede callar el miedo? Callar y sonreír, como si nada hubiera pasado nunca. Morir por dentro, sentir que las grietas del corazón se abren y que cada respiro que das te duele, pero disimular, aún cuando estás sola y no haya nadie más a quién ocultar tus temores y demonios. No querer enfrentarlos y hacer como si en tu vida nunca te hubieran herido y que eres feliz y poner música con ritmos alegres que distraigan a la mente de esos recuerdos crueles, sabiendo que un día, cuando menos lo esperas, vas a querer gritar lo que tanto tiempo llevas callando.
Me parece patético que lo extrañe porque eche de menos que conozca a los personajes sobre los que me quejo a diario. No, no caeré en esa tentación de preferir a la costumbre sobre la estabilidad y la paz.

He notado que cuando estoy sola, a veces me dan ataques de angustia... como dice Jenn. De pronto la inseguridad me ataca sin piedad.

Claro, no puedo competir con el pasado de nadie. Ellos no deberían poder tampoco. No pueden llegar y ya después de que pasó todo, intentar cambiar las cosas a la distancia. Lo hecho hecho está, así es la vida, hay errores que no tienen solución, al menos a los ojos y ante los sentimientos de los otros.

¿Será real que yo tengo que decidir qué sentir ante lo que hacen los otros? ¿Entonces ellos pueden hacer lo que quieran y yo simplemente ignorarlos?

sábado, julio 14, 2012

Mis demonios

sábado, julio 14, 2012
Mitad mexicana, mitad japonesa/ Liceo Mexicano Japonés durante 9 años/ Erwin y Ana/ Las caderas de Ana/ Mi tez morena pero pálida/ Mis pechos planos (que ya no lo son tanto)/ Jürgen/ Michael/ Erick/ David y Alejandra, David y Edna, David y Gabriela/ Emiliano/ Claudio/ Néstor y Karina, Néstor y Érika/ Maestría en Economía en UCL/ Alma/ Claudia Altamirano/ Juan Pablo Mayorga/ Adrián Ledezma/ Jorge Eduardo Gómez/ Hanako es una envidiosa/ Hanako es una egoísta/ Aura María Rico/ inseguridad/ baja autoestima/ ganas de creer en el amor sin que el miedo se vaya para poder soltarme/ Los otros, el infierno son los otros/ Soledad obligatoria/ infancia/ adolescencia/ omnipotencia/ La ilusión de una perfección que no existe en ningún lado

Sábado lluvioso

Hay fines de semana que se complican más de lo normal.
La melancolía invade con temores que la lluvia levanta de la nada, amenazando con quedarse mientras el agua siga golpeando el pavimento...
De pronto todo duele y como caja de pandora, los miedos saltan y salen como lágrimas de los ojos.
Siempre has confiando en las personas equivocadas. De pronto, decides volver a confiar y en medio de la noche, en medio de pisaditas de cachorritos, te invade la angustia. ¿Soy la única? ¿La omisión es también, mentira? No lo soportas y sales huyendo. En la calle, lloras pensando que la lluvia disimulará tus lágrimas.
Lloras por haber pretendido ser quien no eres. En realidad sí lo quieres solo para ti, siempre. Creer que te ama, siempre, que te piensa, siempre. Así es el amor. Es egoísta y solo quieres a Edu para ti y para nadie más. Y en tus supersticiones inventadas, decir en voz altas los miedos hace que desaparezcan, y empiezas a hablar sola sin parar, en medio de la Roma donde el resto del mundo es feliz por unas horas, sin que seas parte de ellos. Y lloras y lloras y lloras, porque llorar se te da mucho y muy fácil cuando llueve y cuando estás en el día 22. Ni el ligerísimo mareo que sientes por la única cerveza que queda te ayuda a sosegar el alma que se ha alborotado entre tanta agua y humedad interna y externa. Es como si regresaras al punto cero. Estás de nuevo llorando, mientras escuchas a Soda Stereo sin nadie más que "Pancho" que duerme en el cuarto de al lado.

P.D.: Te extraño....

miércoles, julio 04, 2012

miércoles, julio 04, 2012
La taza de flores azules con fondo blanco tiene todavía un poco del té verde que me hice para despertarme de sueños imposibles a las 3 de la tarde.
Mi mente, de pronto, pasa de los maestros disidentes a tu mirada, a tu sonrisa, a mis pensamientos que se preguntan si alguna vez has sentido celos por mí, si alguna vez me has echado de menos en medio de esa enorme cama que rodeas de polvo blanco para que no se suban las pequeñísimas hormigas a tus sábanas por la noche.
Yo amanecí imaginándote a mi lado, tranquilo, en paz, cariñoso y amoroso como sueles ser, a veces, por las mañanas. Porque hay mañanas en las que de pronto, pareciera que olvidas que estás conmigo y sueltas mis dedos que se habían entrelazado por la noche cuando nos abrazamos y cerramos los ojos después de un pequeño beso.
El té verde no me ha dado la concentración necesaria para dejar de recordar tu voz que tanto me gusta, pero sobre todo, tu sabiduría de monje budista que ha vivido miles de vidas antes de llegar a la de hoy.
Yo te recuerdo a tí para ser feliz. No necesito recordar nada más. No necesito pensar, en realidad, ni en nuestro sueño de viajar juntos a Japón, ni en la vida allá, ni en momentos que antes me causaban nostalgia como Lisboa o Londres.
Ignoro en realidad cómo es que tú me recuerdas, cómo es que tú me defines y me colocas adjetivos en tu cabeza.
Sólo sé que eres como esa paz que trae la luna llena a mi alma. Ese ir y venir de las olas pausadas del mar del Caribe, ese respirar tranquilo de un bebé que duerme con la confianza de que nada malo puede pasar. Así te pienso yo porque así eres.Y así te amo.

martes, junio 26, 2012

Navegar con bandera de...

martes, junio 26, 2012
No sé cuándo ni cómo exactamente se comenzó a utilizar la frase de "navegar con bandera de (introduzca cualquier adjetivo)", pero me imagino que tiene que ver con la época de las guerras navales (es solo una estimación burda y nada investigada).

Hoy se me ha venido a la mente esa frase porque mi bandera ha cambiado en los últimos años. Yo navegaba con bandera de culta, inteligente, linda, tierna y vulnerable. Era esa niñita que aparentaba menos edad de la que tenía y que por lo tanto, provocaba ternura, ganas de protegerla, pero cuando esa niñita dulce hablaba, te dabas cuenta de que tonta no era.

Esa bandera la arranqué tras repetidas relaciones en las que acabé con el alma hecha pedazos y una maestría que me acabó borrando de la cabeza cualquier pretensión de ser siquiera un poco inteligente.

Hoy, nado con bandera de fría, poco expresiva, con una inteligencia muy promedio, pero ya no de esos niveles que te hacen ver soberbia sin que lo pretendas.

Ya no ando llenando a la gente que me rodea con palabras dulces como un simple "Te quiero". Para mí las palabras afectivas se han vuelto en la llave de algunas puertas que por el momento no quiero abrir. Lo más que llego a decir es un "Te extraño" y no sólo a él, sino a los amigos. A los que ya les decía que los quería, se los sigo diciendo, pero no hay nuevos miembros en el club de los queridos por Hana. Aún cuando los quiera con toda mi alma e incluso los ame.

Amanece (suena la alarma de campanas). Pienso en él. Me recorre por la cabeza y por el cuerpo una sensación de urgencia por decir, ya no un Te quiero, sino un Te amo. Reflexiono un poco y me doy cuenta de que ya van unas semanas desde que esa urgencia ha estado presente.

Tirada en el diván, observando el techo pegado a una pared por donde bajaba un gusano, me llenaba de angustia siquiera pensar en decirlo en voz alta, decir, te quiero mucho, ¿sabías? Ella, con su cara serena, con su cabellera rubia, me sugiere hablar...expresar, decir...sin saber los miedos que se me vienen encima por todas las veces que he dicho y he escuchado palabras que eran para mí, además de los sentimientos de ese momento, promesas a futuro...

Me imagino la escena pero no la termino en mi cabeza porque me entra un pequeño cúmulo de tensión en la nuca y decido dejar de pensar en eso... pero unos minutos después, me encuentro con el mismo dilema otra vez.

(¿Yo amando de nuevo, después de que prometí no volverme a enamorar...?)

Me recuerdo a finales de octubre del 2007, diciéndole a C, Te aprecio mucho, y no me importa que no lo quieras escuchar, yo lo quiero decir...

¿Dónde habrá quedado esa niñita? ¿Cómo la llamo de vuelta para dejar este miedo de lado?

domingo, junio 24, 2012

domingo, junio 24, 2012
La mezcla de analgésicos, antibiótico y antiséptico han hecho que mi mente se encuentre en un estado entre melancólico, fatalista, suicida y obsesivo.

La habitación se ha llenado de un olor a pachuli quemado, como el perfume de sus franelas que buscaba ocultar el olor a hierba quemada. ¡La lluvia! Debe ser la lluvia y ese olor lo que me lo ha traído tan insistentemente de vuelta. Su piel suave pero tatuada, la sensación de angustia permanente disuelta en unas palabras que sonaban a mentira todo el tiempo. Unos ojos penetrantes a través de los cuales alcanzaba a ver que no era de mí de quien estaba enamorado. Yo era solo un pasatiempo para olvidar unos ojos verdes, unas caderas anchas que iniciaban con un círculo de pecas en la espalda, un cabello rizado y una piel flácida y blanca que no era la mía. Por eso apagaba la luz y cerraba los ojos cuando pasaba sus manos sobre mí y un día, me llamó con otro nombre.

Recuerdo que la primera vez que lo besé me dio un mareo fuerte, como si se me bajara el azúcar a los dedos de los pies y me recorriera un escalofrío por toda la espina dorsal. Yo lo besé, pero esa sensación tan física me anunciaba que ese beso no llevaría a un final como el que insistía en imaginar.

Ha quitado ya que su "estado civil" es complicado. Poco a poco se va alejando y aunque me siga repitiendo que soy el amor de su vida, muy en el fondo sabe que no lo soy. Que de pronto, cuando vio que me fui a los brazos del otro que sí me daba paz, por mero orgullo no quiso aceptar que tan sencillamente alguien que lo había amando tanto encontrara cobijo en otro. Él dice que había adivinado que Edu se había sentido atraído por mi. Por eso, esa noche, se atrevió a decir que Edna le parecía guapa y me hizo enojar y cuando le dije que Edu me había ofrecido aventón, se echó a andar sobre la obscuridad de Paseo de la Reforma a las 10 de la noche. Yo no vi la manera con la que Edu me miró y por eso, corrí tras de él reclamándole que quisiera dejarme ahí, en medio de farolas que iluminaban a medias y que alumbraban solo al que estaba parado debajo de ellas.

Ahora, mi mente me traiciona y lo recuerdo sin desearlo. Y esa parte mía masoquista recuerda las veces que hicimos el amor sin que se sintiera natural. Yo me obligué, como otras veces, a sentenciar que era para mí. Yo sabía que no era cierto, que algo pasaba que hacía sentir nuestros encuentros como algo ajeno a los dos, hasta que la costumbre ganó la partida y me encontraba enamorada de un hombre que no tenía nada que ver con mi forma de ver y hacer las cosas.

Solo la lluvia me lo recuerda... y ese olor a pachuli quemado del que se ha inundado la habitación.

miércoles, junio 13, 2012

Subsoncsiente

miércoles, junio 13, 2012
¿Qué quiere mi subconsciente de mi?
¿Por qué paso un mes con la solicitud de beca arrumbada entre papeles, la lleno un día antes y ni siquiera reviso los requisitos completos?
Supongo que en el fondo sigo con ese rollo de que, debo de pagar un costo por hacer lo que yo quiero y deseo.
La verdad, eliminé de mi cabeza el tema de la beca y si no fuera porque lo puse en el calendario con letras grandes, seguro ni de la fecha de entrega me hubiera enterado.
Hay una charla pendiente conmigo.

P.D.: Soy una cabrona. Sabiendo que el hombre no iba a saber como reaccionar, le conté a N y acabé diciéndole que me dejara de hablara, que si no entendía que estaba estresada. Estos subes y bajas... Ni modo, realmente voy a tener que ahorrar para poder pagar la colegiatura...

martes, junio 12, 2012

Sueño

martes, junio 12, 2012
Sueño, de vez en cuando, con palabras dulces, explícitamente empalagosas, como un te extraño, un te amo, un te necesito. Un preciosa, un hermosa, un te adoro, un bonita.
Que me tomes de la mano y no me sueltes aunque vayamos en la calle, que te aferres a mis dedos delgados y largos. Que me beses en público, que me tomes por la cintura, que me acaricies. Que sueñes conmigo y que te enamores de mí y que me lo digas. Que me huelas el cabello y que te memorices mi perfume, que me escribas únicamente para decirme que me amas, que piensas en mi y que aún en tus momentos de soledad, en los que no quieres saber del mundo, me invoques y sientas paz y amor al hacerlo. Que me veas a los ojos mientras hacemos el amor, que un día, mientras nos acariciamos desnudos, se te salga un te amo.
En noches como estas, en las que de pronto se desborda la incertidumbre, lo mejor es escribir.
Escribir que te extraño y que te siento extraño. Que llevábamos casi tres semanas viéndonos bastante seguido y de pronto, algo pasó, y ya no nos vimos los lunes como siempre y hoy, de plano, supe que estabas bien hasta que te escribí. Me imagino que andas clavado en algo, o ya te entró la preocupación por tu futuro laboral. Tal vez te dio el bajón porque ya no te llamaron de Microsoft. Puras elucubraciones mías, porque en realidad no tengo ni idea de lo que pasa por tu mente y por tu corazón. Claro, de pronto los celos me atacan sin piedad. Pero quiero conservar la tranquilidad y la paz que ha caracterizado esta relación. Dios... Sé que estoy enamorada porque me doy cuenta de los cambios, que en apariencia son sutiles y en apariencia no pasa nada. ¿Qué puedo hacer? Nada... Esperar, supongo.
Tampoco puedo dejar que tú definas mis estados de ánimo, pero la verdad, soy hipersensible y sí me afecta. No puedo negarlo ni olvidarlo nunca.
Solo deseo que pueda dormir tranquila.
I feel forgoten, but guess what? It is Tuesday... The worst day of the week, always :(

martes, junio 05, 2012

Fear fear fear (confesiones de una mujer miedosa)

martes, junio 05, 2012
Soy tan feliz que me muero de miedo.
Siento ganas de estar con él todo el tiempo y decirle que lo quiero, pero el miedo me frena en seco.

Me emociona tanto la posibilidad de estudiar una maestría en literatura que tengo miedo.

Miedo miedo miedo... miedo toooodo el tiempo....

miércoles, mayo 30, 2012

miércoles, mayo 30, 2012
Mis niveles de frustración están llegando a su límite máximo.
O sea, estoy a punto de mandar al diablo a todos u cada uno de los seres que me hacen imposible la vida.

domingo, mayo 27, 2012

Finales de mayo

domingo, mayo 27, 2012
Domingo. Escucho una y otra vez la misma canción. "All you need is love, love is all you need". No es la canción de los Beatles, es de Jason Mraz. Ya casi estoy saturada de la misma tonada y el mismo timbre de voz. Tranquilizo mis celos irracionales con sus melodías y leo a Banville que inevitablemente me recuerda a Angus y el día que pasamos juntos y el libro que me compró en un mercadillo de cosas usadas que no he leído. Pero le estaré agradecida por siempre por haberme introducido a Banville y su escritura inteligente y ácida, aunque por ahora sólo lo pueda leer en español porque no puedo dedicar demasiado tiempo a leer mientras busco en el diccionario. Por fin me despinté las uñas de mis pies. Duraron así desde principios de abril y hoy las despinté. Ayer por primera vez en muchos años, olí una almohada pensando en el olor de otra persona, de él, de Edu, y lo respiré profundo y me sentí feliz. Sé que me estoy enamorando perdidamente de él, aunque mi mente no lo quiera aceptar y no lo diga en voz alta porque me da mucho miedo. Me doy cuenta de eso cuando hacemos el amor. Siento ganas de gritar que lo amo, aunque no lo hago, porque quiero que él lo diga primero. No quiero imponerle mis sentimientos al mencionarlos. Quiero que él solito los sienta, si es que algún día los va a sentir. No hay te quieros y a veces no hay ni besos en los mensajes de texto, pero cada vez lo quiero más y confío en él y estar con él me da paz. Eso es lo que siento un domingo antes de irme a dormir mientras se repite por enésima vez la voz de Mraz.

miércoles, mayo 16, 2012

miércoles, mayo 16, 2012
De esos días en los que los sueños se vienen abajo.

Claudio va a ser padre a final de año.

Yo aún soñaba con algo en el destino que nos permitiera reunirnos como pareja seria, no como algo transitorio. Ni modo, así es esto de madurar...

sábado, abril 07, 2012

sábado, abril 07, 2012
"Yo creo que eres especial. Hasta tienes 'aura'" (Jacobo dixit)
Thanks!!! You made my night!
Por mucho, esta es la relación de pareja más extraña en la que he estado.
Eso de que a los casi 4 meses me digan que están sacados de onda consigo mismo y que no nos veamos en más de una semana hubiera sido motivo de inseguridad e indignación.
Pero al mismo tiempo, es la relación en la que más tranquilamente feliz me he sentido...
Una cosa por otra...supongo.
Mañana parto a Oaxaca y estoy emocionada :)

jueves, abril 05, 2012

jueves, abril 05, 2012
Por primera vez en la vida estoy confiando plena y ciegamente...
Es inusual y raro que esté tan tranquila ante la petición de mi pareja (Edu) que me ha pedido que no nos veamos ni hablemos hasta la próxima semana, cuando vuelva de Oaxaca, sino es que hasta después.
¿Está bien creer así en alguien? ¿Me dijo la verdad?
Quiero creer en él y sus palabras... Quiero creer que fueron sinceras y que su solicitud y su confesión de que estaba "sacado de onda" consigo mismo y que no tiene nada que ver conmigo y que me buscará y que le gusta y disfruta estar conmigo, es cierto. Por favor vida... Que sea cierto...

miércoles, abril 04, 2012

miércoles, abril 04, 2012
Genial! Por primera vez en mucho tiempo alguien se enamora perdidamente de mi, pero se da cuenta de ello después de que me hizo trizas el corazón... Eso no es normal y aunque suene como una gran pérdida, quiero creer que el amor no necesariamente nace del dolor :(

Lo que sangra, lo que duele

No es que te duela perderme, te duele la idea de no tener algo que en su momento pudiste amar y que decidiste no hacerlo. Ahora ya es demasiado tarde.
De qué me sirven los lamentos hechos meses después de que decidiste dedicar tu tiempo, tu presencia, tu mente y tu alma a historias que supuestamente habían llegado a su fin cuando nos tocó quedarnos encerrados en ese cuartito acalorado al fondo de la redacción.
Ahora ya es demasiado tarde porque ya no sueño con tus ojos, con tu piel y con tu voz.
Cuando pienso en ti, no puedo evitar pensarte con otras mujeres que invadieron nuestro espacio sagrado.
No es que te duela perderme, lo que te duele es la idea de algo que en realidad nunca existió.

jueves, marzo 29, 2012

jueves, marzo 29, 2012
Me gustaría que me pagaran por leer las cosas que me gustan...
A veces me hace falta tiempo para leer todos los libros que tengo en mi estante giratorio.

viernes, marzo 23, 2012

viernes, marzo 23, 2012
Los demonios hay que enfrentarlos sola. Llorar todo lo que se necesite, incluso gritar, patear, golpear paredes o camas. Intentar superar los peores momentos de la vida sola, como nos tocó vivirlos. Dejar un rato de lado lo que puedan decir o pensar los demás y concentrarnos únicamente en lo que sentimos nosotros y entender que independientemente de que esos sentimientos puedan ser buenos o malos o tristes o felices, son nuestros y de nadie más. Y que lo ideal en esta vida sería que esos sentimientos no ahuyentaran a nadie y que la gente no se asustara al darse cuenta que detrás de esa pinta de perfección, está el ser humano que intentas ocultar. Un ser humano imperfecto, con momentos terribles, con demonios que parecen incombatibles y que teme la reprobación de los seres a los que ama. Porque esa parte hermosa, en realidad sólo existe y se resalta porque tú eres una mezcla de depresión, tristeza, ternura, inteligencia, disciplina, pragmatismo, responsabilidad, belleza, fealdad e intensidad.

jueves, marzo 22, 2012

jueves, marzo 22, 2012
No voy a luchar contra esto. Me encanta escuchar su voz y hablar con él :)
Quiero que seas lo más importante para mí y que yo sea la persona más importante para ti.
En esta relación donde los romanticismos han sido más bien pocos, a veces me dan ganas de pensar que algo hermoso está detrás de este reencuentro que, nunca te he dicho, desee por meses. (Pero ya sé que decir eso asusta a la gente, así que será mi secreto). Pedía que la vida me acercara a ti. Y sí que lo hizo. Estoy enormemente agradecida con ella.
Ahora le pido que lo nuestro sea cada vez más intenso y bello como ha sido. Quiero, por primera vez en mi vida, ser parte de una relación de pareja sana y linda y donde haya mucho amor mutuo.

miércoles, marzo 21, 2012

miércoles, marzo 21, 2012
Eres la mujer más cabrona y encantadora que he conocido (Néstor dixit)

Sorry... what am I supposed to do with this kind of info now that we are not together anymore?

¿Mi parámetro para un día pesado?  Cuando al llegar la noche me da urgencia de desvestirme y desabrocharme el sostén....
El romanticismo expresado a través de palabras es absolutamente inexistente en esta relación...
Or so it seems

Me gustaría que me sorprendiera con un Te Quiero, Me Importas, Te Extraño, pero hasta ahora, nada de eso ha sucedido... :p
¿Por qué no me escribió en todo el día?
¿Qué somos en realidad? ¿Amigos con derechos? Pensé que habíamos acordado que los amigos no se acostaban.... Somos... ¿un free? Pensé que habíamos quedado en que no saldríamos con nadie más.
Ok... ¿entonces? ¿Soy yo? ¿O simplemente estás mucho más clavado en tus cosas? ¿O soy yo la que no se atreve a preguntarte si todo está bien? Tal vez simplemente nunca he estado dentro de una relación sana y por eso no sé a veces cómo manejar esto... Me gustaría saber de él, si sigue valorando que estemos bien, que nos llevemos bien, que las cosas estén bien... al menos cuando nos vemos...

martes, marzo 20, 2012

martes, marzo 20, 2012
Estúpidos CELOS!!! Váyanse de aquí, YA!!!!
Yo me vendí como la super mujer liberal y super comprensiva...

Ahora me toca lidiar con las consecuencias.

O poco a poco abrir las puertas a decirle que soy más normal de lo que parezco...

lunes, marzo 12, 2012

lunes, marzo 12, 2012
"A veces siento que te valoras menos de lo que vales" (Jacobo dixit)
No soy catalán, ni soy Eduardo... soy normal. (Néstor dixit)
What the heck is that supposed to mean?

Lunes de mediados de marzo

Madre que se niega a aceptar su responsabilidad sobre los traumas de sus hijos;
Ex novio que después de 6 meses de estar pensando en sus ex novias, me ve partir y de pronto dice que valgo mucho la pena y que no podría estar con nadie más;
Novio de cuya vida me entero por un post en Facebook;
Jefa que impone y nunca negocia....
Hoy estoy un poco de malas con la vida.

martes, febrero 28, 2012

Crónica de un martes

martes, febrero 28, 2012
Despiertas más tarde de lo normal, pese a que ayer en la noche te saltaste tu sesión de media hora de jogging. Te bañas, desayunas y todo parece tranquilo hasta que te das cuenta de que una editora despistada ha publicado unas 10 horas antes una nota exclusiva, violando un embargo. Lo hace sin saber que diste tu palabra y la del medio para que te pasaran antes el documento. Haces coraje, lloras del coraje, pero te arreglas porque tienes un evento a las 11:00. Sales, intentas relajarte con los rayos del sol que han salido después de unas semanas de frío. Llegas al evento para darte cuenta de que tú ya tenías el documento porque te lo habían pasado antes, pero tu editora decidió que fueras a ver, por si salía algo diferente. Resultó que todo estaba exactamente igual. Haces la nota, le pones empeño, sacas citas textuales que le den un valor agregado y te vas a una entrevista sobre el G20. Todo para volver a casa y darte cuenta que el titular de tu nota no tiene nada que ver con tu nota. Haces el segundo coraje del día y decides tú misma corregir los errores de los demás.... Comes ya pasadas las 3:20 y no puedes dejar de pensar en qué estás haciendo ahí, donde el estrés, la poca gente y los procesos mal definidos pueden hacer que un trabajo bien hecho y a consciencia se pueda ir en dos segundos a la basura. Has terminado de comer y tu novio no ha ni siquiera texteado ni se ha interesado en saber cómo es que va tu día.. pero no te sientes con ánimos para buscarlo... aún hay cosas que trabajar y tienes poco tiempo para terminarlas. Querías ir a ver a un amigo a eso de las 6, pero te agendan una entrevista a las 5:30. Son las 5:31 y acabas de terminar de sacar la versión de una entrevista que debe estar lista hoy mismo. Tienes ganas de hablar con él o por lo menos que te escriba un correo o un mensaje de texto, pero sigue sin suceder y tú, sigues sin ganas de buscarlo por el desánimo que traes cargando y que te parece poco atractivo para discutirlo en una relación que hoy oficialmente cumple dos meses de iniciada....

lunes, febrero 27, 2012

Aprendizaje

lunes, febrero 27, 2012
Descubrir que esa persona va ocupando un espacio cada vez más amplio en tu mente y en tu alma.
Que no está ahí porque con una declaración ha invadido tus ideas y te ha impuesto un sentimiento por haberlo mencionado, sino porque disfrutas cada vez más su sonrisa, su mirada, su piel sobre tu piel, su calor, su olor, su sabor y sus caricias.
Entender poco a poco que el amor no tiene que ser una avalancha de la que puedes o no salir ileso, sino que también puede ser un proceso tranquilo que se construye con paciencia y calma y tratando de entender que no por no ser diario y en todo momento el centro de su universo, quiere decir que no existes en él.
Confirmar que tus miedos desaparecen en cuanto escuchas su voz al otro lado de la bocina.

Y piensas que tal vez puedas dejar los miedos de una vez por todas... aunque todavía no te atrevas.
Y piensas que tal vez, un día, sin reflexionarlo ni planearlo, estarás profundamente enamorada y ya no habrá marcha atrás y te decidirás volver a amar....
 
Entre sueños.... Design by Pocket