Como de costumbre, prendo la televisión a la hora de la comida y sintonizo el noticiario de la BBC.
A diferencia de países como México, donde estábamos acostumbrados a sobrevivir crisis económicas cada ciertos años, en el Reino Unido, la crisis actual es una de las más fuerte en varias décadas. Por eso, entre las notas principales del informativo de la tarde, la BBC coloca con una duración considerable, notas sobre tiendas y negocios que cierran como consecuencia del famoso "credit crunch".
Hoy, una reportera transmitía desde la avenida principal del barrio de Fulham, en Londres, sobre el cierre de numerosos negocios. Al parecer esta zona, que alberga a habitantes de un alto nivel adquisitivo, ha sufrido consecuencias considerables por la crisis crediticia.
Tras haber leído un letrero pegado en la puerta de vidrio de una boutique, en el que las dueñas se disuclpaban por el cierre de la tienda y daban como motivo un "we have been creditcrunched", la cámara hace un paneo para mostrar otros establecimientos de la zona que han suspendido su actividad comercial.
En ejemplos mucho más cercanos a mi vida, me topo con que por segudo día consecutivo la oficina de la planta baja tiene las luces apagadas a las 11 de la mañana y hay dos garrafones de agua llenos fuera de su puerta. Hoy al mediodía, nuestra contadora se encontró al dueño de dicha empresa, quién estaba sacando cajas de cartón al estilo Lehman Brothers. El dueño le confesó que se han declarado en quiebra y que deben vaciar la oficina lo antes posible.
Las pláticas en la oficina se comienzan a teñir de temas relacionados con la crisis. Somos los únicos sobrevivientes en el edificio donde había otras dos empresas y esto se siente en el silencio de los pasillos y el estacionamiento vacío.
Entre susurros, una compañera nos cuenta que tiene una amiga que trabaja en una empresa de giro financiero y hace pocos días le adviertieron sobre los riesgos de decir en voz alta que labora en un banco. Hay un rencor social contra este sector de la población y en los últimos días han aparecido notas sobre ataques a autos de banqueros y actos bandálicos a edificios corporativos.
Dicho odio alcanza tales magnitudes que según un artículo de internet, quién quiera demostrar su enojo contra los banqueros, pueden acudir a la estación de Liverpool Street el miércoles de la próxima semana para unirse a una protesta en la City, la zona financiera por excelencia de Londres. Según esta nota, dicha protesta podría tener intenciones violentas.
Un amigo me preguntaba cómo veía a México ahora que volví de vacaciones después de 9 meses.
Le decía que no notaba mucha diferencia a comparación con la última vez que estuve allá.
Paradójicamente donde sí la noto es en Londres.
Finalmente, para bien o para mal, los mexicanos hemos sobrevivido a numerosas crisis. Yo nací a finales de la década de los 70, por lo que mi infancia se desarrolló en medio de fuertes crisis económicas que sacudieron al país. (Para algunos, la década de los 80 fue la década perdida para América Latina.)
Contrario a esto, los británicos no veía caer el empleo y el poder de su moneda en largo tiempo.
Lo preocupante de todo esto, además de las protestas violentas contra banqueros, es la alta posibilidad de que el odio se pueda transferir en algún momento a los inmigrantes que vivimos en este país.
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
2 comentarios:
Desgraciadamente México es un país que no cumple sus promesas.hoy en día hay mucha gente sin trabajo.es muy difícil la situación que se esta viviendo.la crisis nos esta pegando cada día mas y la gente pues ya no sabe que hacer.
http://tbn3.google.com/images?q=tbn:9tA7JurrUll0RM:http://empleo.universiablogs.net/files/desempleo2.jpg
Desgraciadamente México es un país que no cumple sus promesas.hoy en día hay mucha gente sin trabajo.es muy difícil la situación que se esta viviendo.la crisis nos esta pegando cada día mas y la gente pues ya no sabe que hacer. http://tbn3.google.com/images?q=tbn:9tA7JurrUll0RM:http://empleo.universiablogs.net/files/desempleo2.jpg
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