Hoy me gustaría que al salir de la oficina, estuviera sobre alguna calle de la Colonia Condesa.
Pienso en sus calles y aparecen recuerdos bellos, de esos que te reconfortan el alma cuando se te abre un hueco. Rememoro lo que ha sucedido en Michoacán, en Pachuca, en Cholula, en Tamaulipas y siempre una sensación de enorme paz me invade. Me huele al Café de la Selva, saboreo ese corte argentino, me sabe a la nieve de guanábana que comía cuando tenía 5 años, vuelvo a repasar esas pláticas como de 3 horas y revivo esa borrachera monumental con tequila de a penas hace unos 4 meses...
Comienzo a recordar y cada vez me voy más y más para atrás. Cuando las memorias tiradas al vacío, por su dolor y por sus consecuencias eran buenas, habían empezado, siempre, en la Condesa.
Mi niñez, mis amores, mis sueños...
Hoy me gustaría simplemente caminar y caminar y sentarme en un café a leer y ver la vida pasar en esas calles.
La Condesa para mí es ese lugar al que quiero regresar. Ese lugar en el que siempre me siento en casa.
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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