Me gusto alegre, optimista, de fácil sonrisa. Sin embargo, a veces lamento no ser lo suficientemente melancólica y talentosa como para escribir un libro tan profundo, intenso y magnífico como Las Olas de Virginia Woolf.
Soy demasiado normal. Los detalles pequeños me afectan tanto que a veces me pierdo en ellos y me aíslo de la realidad. Mis estados de ánimo son alterados también por el exceso o falta de sol, la temperatura, el viento, la humedad, las hormonas...
Lamentablemente la genialidad, esa con la que sueño y esa que añoro, pocas veces ha sido conseguida por alguien con mi personalidad...
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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