No pido en realidad un nuevo corazón sin fisuras ni cicatrices. Sólo uno bien parcheado y reforzado que me permita volver a sentir... Esta indiferencia, este miedo, que parece protegerme de nuevos percances, también me está volviendo en una mujer fría, seca e intransigente...
0 comentarios:
Publicar un comentario