Por supuesto que todo se vuelve más sencillo una vez que estoy en casa, después de pasar angustiada y con la sensación de opresión en el pecho por la calle. Distraída, entré a una tienda a comprar una paleta de vainilla cubierta de chocolate, me la comí y me senté a escribir.
Pero en el fondo no es nada sencillo escuchar que soy yo la persona que más daño me he hecho a mí misma, y que todo esto viene de que mi familia ha tenido patrones destructivos de conductas.
Y ahora me queda claro el por qué Néstor. Era mucho más sencillo lidiar con "alguien conocido" en el sentido de que sabía que tenía fallas y entonces no criticaría las mías aunque eso implicara tener que soportar tratos que me hicieron sufrir.
Y es lógico que ya ahora, cuando estoy lastimada, regrese a buscarme y a pedir perdón. Si siempre ha sido así en la familia. Primero los gritos, los golpes y luego, pasaban las horas, y entonces volvían a disculparse, a justificar sus actos y etonces lo que yo había sentido con sus palabras y sus actos tenían que ser borrados como si nada.
Lo peor de todo, y posiblemente lo que más angustia me causó fue que, yo no quiero seguir en ese esquema pero... si es mi familia...
Es duro escuchar que posiblemente siempre veo la manera de sufrir con algo. Y ahí viene lo de mi herida en la mano....
Me siento impotente al pensar que sin darme cuenta me estoy haciendo daño y me estoy metiendo en situaciones de dolor.
Ni siquiera debería de abrirle la puerta de mi vida, y de nada a Néstor. Pero lo hago porque esa ha sido la dinámica siempre...¿no?
No importa que me hagan daño y que probablemente lo hagan varias veces si entre esas veces hay disculpas de por medio. Pues no.
¿Cómo zafarme de este patrón y círculo vicioso de sufrimiento?
Debo estar pendiente de mi misma, cuidarme, comer, dormir bien, y saber que Néstor no me hizo daño una vez, sino muchas y por lo tanto no tiene nada de malo con que ya no lo quiera ver. Porque es normal que un ser humano se quiera alejar de una persona que le hizo tanto daño.
Ojalá y esté pendiente de ahora en adelante.
No quiero seguir con cosas malas en mi vida, sobre todo, si yo tengo la llave para poder evitarlas y ser plenamente feliz, que es lo que realmente quiero.
Paz, tranquilidad, amor...
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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