skip to main |
skip to sidebar
domingo, mayo 27, 2012
Domingo. Escucho una y otra vez la misma canción. "All you need is love, love is all you need". No es la canción de los Beatles, es de Jason Mraz. Ya casi estoy saturada de la misma tonada y el mismo timbre de voz. Tranquilizo mis celos irracionales con sus melodías y leo a Banville que inevitablemente me recuerda a Angus y el día que pasamos juntos y el libro que me compró en un mercadillo de cosas usadas que no he leído. Pero le estaré agradecida por siempre por haberme introducido a Banville y su escritura inteligente y ácida, aunque por ahora sólo lo pueda leer en español porque no puedo dedicar demasiado tiempo a leer mientras busco en el diccionario. Por fin me despinté las uñas de mis pies. Duraron así desde principios de abril y hoy las despinté. Ayer por primera vez en muchos años, olí una almohada pensando en el olor de otra persona, de él, de Edu, y lo respiré profundo y me sentí feliz. Sé que me estoy enamorando perdidamente de él, aunque mi mente no lo quiera aceptar y no lo diga en voz alta porque me da mucho miedo. Me doy cuenta de eso cuando hacemos el amor. Siento ganas de gritar que lo amo, aunque no lo hago, porque quiero que él lo diga primero. No quiero imponerle mis sentimientos al mencionarlos. Quiero que él solito los sienta, si es que algún día los va a sentir. No hay te quieros y a veces no hay ni besos en los mensajes de texto, pero cada vez lo quiero más y confío en él y estar con él me da paz. Eso es lo que siento un domingo antes de irme a dormir mientras se repite por enésima vez la voz de Mraz.
0 comentarios:
Publicar un comentario