Que este viento de finales de mayo, que dobla los árboles y arranca las hojas, se lleve consigo mi dolor, mi sensación constante de soledad, mis miedos, mis inseguridades, mi pesimismo, mi cansancio y todo lo que me hace infeliz. Si es necesario que me lleve con él a recorrer el mundo para irme despojando de todo este peso que cargo y que no me atrevo a soltar y que me arrebate mis miedos de amarte plenamente y que a cambio me de la capacidad de leerte, entenderte y de comprender tu forma de amar. Ámame y como el viento, sacude mis miedos, hazme abrir los ojos, quítame este temor constante a no ser amada los suficiente por ti, de no ser necesitada ni por ni por nadie...
0 comentarios:
Publicar un comentario