jueves, septiembre 09, 2010

jueves, septiembre 09, 2010
My loneliness is so evident....

sábado, septiembre 04, 2010

London in Mexico

sábado, septiembre 04, 2010
A veces, de pronto, me siento viviendo en Londres estando en México.
Me imagino en plena madrugada cuando mi entorno a penas se va adentrando en la noche, con ruidos auténticamente mexicanos.
Me imagino despertando en mi habitación de Holloway, en la cama con el cobertor rojo, con el piso de madera que rechinaba y mi ser, mi alma, comienza a sentir esa sensación única de un domingo londinense.
Mi mente comienza a planear salir por mi diario favorito, The Observer, al que dedicaré por lo menos cinco horas de lectura en la cocina mientras tomo mi te negro o aquel que compré en un mercado popular de Estambul.
Vivo también esa urgencia de salir corriendo a Waitrose a comprar las frutas y las verduras de la semana, que posiblemente serán complementadas con algún postre como el crumble de rhubarb.
Y me imagino caminando una tarde soleada con un libro en mano, sobre algún sendero de un parque verde escogiendo el sitio en el que me sentaré a pasar la tarde leyendo, sola o acompañada, hasta que el frío cale y me obligue a volver.
Mi alma, mi mente, a veces siguen en Londres y mi cuerpo, aquí en México...

viernes, agosto 06, 2010

Missing London summer

viernes, agosto 06, 2010
Qué nostalgia. Qué nostalgia la que me da en noches como ésta. Cómo me gustaría poder dormir bajo el cielo nublado y cálido del verano londinense, donde las estrellas se ocultan tras esas nubes gruesas, donde dormía con la ventana abierta para aprovechar los pocos días de calor.

Echo de menos ese viento, que dicen que te vuelve un poco loco, y esas caminatas que siempre me llevaban a algún espacio lleno de árboles, muchos árboles y oasis en medio de una ciudad que nunca dormía.

Extraño a los amigos, a mi familia adoptada, a mi familia que sí escogí. Extraño poder salir a caminar a la hora que fuera, la 1 las 2, las 3 de la mañana.

Extraño sentirme en casa....

martes, agosto 03, 2010

Writing to be awake

martes, agosto 03, 2010
Normalmente no escribo cuando tengo sueño. Hoy es la excepción.

Eché mucho de menos esos días nublados y fríos y también las tardes cálidas en las que la soledad y el bullicio de Londres me inspiraban a teclear. Hoy me ha inspirado una noche silenciosa, en la que de vez en cuando se escucha el paso de los aviones en el cielo que tiene más estrellas.

Ha sido difícil no pensar en cómo anhelamos poseer lo que no tenemos. Así como tú, igual.
Sé que me anhelas a la distancia por saber, no de mí, sino de rumores, que ya no existo en tu mismo espacio físico. Y yo, a veces te pienso y te imagino solitario en una ciudad que no habías elegido.

Me pesan los párpados, me arden los ojos, mi cara está llena de pequeños granitos por la falta de sueño.

La vida me ha negado los veranos. No he podido disfrutar aire cálido en mi piel en tantos años...
Cuando eso pasa, más que Londres, extraño Barcelona.

Sólo se que hay una razón aún no entendida, aún desconocida, aún no revelada que me trajo de vuelta, a calles que pensé no iría a caminar en muchos años. Calles en las que no estás tú y por suerte, tampoco aquella que te conoció.

lunes, julio 26, 2010

Deep inside

lunes, julio 26, 2010
The truth is that I miss you, too.

I miss you a lot but it hurts too much....

Today was an awkward day. My dreams, my feelings, my premonitions became reality...and I wasn't too happy about it. I was actually very sad to know that it took so long for you to be able to say sorry and look for me when I was already gone.

domingo, junio 27, 2010

Day 3

domingo, junio 27, 2010
It took only 3 days, well, 2 days and a night to realize that I do not belong here.

I miss the huge parks where I could go and lay down to sunbathe and feel like I was in the middle of nowhere.

Sometimes I hate where I come from, because I feel I am not like them.

I do not believe in hurting people to let them know that you love them. That is just fucking sick.

I need to leave here as soon as possible... Before I become like them.

martes, mayo 18, 2010

Martes 18

martes, mayo 18, 2010
Lloré lo que no había llorado. Lo logré. Logré volver a caer en ese estado al que no quería regresar ni en sueños. Pero ahí estaba, escondido, listo para saltar en cuanto el gatillo fuera jalado. Así que lo dejé salir. Lo dejé teñir mis sueños, mi vulnerabilidad, mis párpados de negro.
Lloré de rabia, de impotencia, de frustración. De esta maldita incapacidad mía de soltar el pasado que cada vez es más grande y más pesado. Ese pasado que cargo en mis hombros, en mi cuello, en mis sienes. Me permití disfrutar el dolor. Disfrutar esta sensación de volver a tirar el dado por enésima vez para recomenzar. Y puse a Mayra Andrade y su voz penetrante, punzante y reconfortante. Ese ritmo como las olas del mar, un mar tranquilo, rompiendo olas y olas y olas, con espuma salada que toca las heridas y provoca un dolor casi imperceptible, pero presente. Y me permití ser la mujer melancólica que soy. Sin resistencias falsas. Disfrutando este dolor que sigue ahí. Disfrutando los efímeros momentos de dicha. Recordando ojos azules, ojos cafés claros, recordando espaldas anchas, caderas pronunciadas, cabellos rizados, pestañas chinas, voces profundas, carcajadas, caricias, manos pasando por mi piel, mi cuerpo, mis curvas, ojos que se encuentran y sonríen en complicidad por amanecer con el mismo calor, con la misma humedad que se mezcla cuando un cuerpo amanece sobre el otro, o al lado del otro. Imaginando, recordando los olores que se mezclan, con esos olores a piel, a sábanas recién lavadas, a cabello recién lavado y cigarro y Londres por la madrugada y agua que entra por la ventana. Y le dí la razón a ese tío con rostro perfecto y ojos verdes y sonrisa provocadora: a veces las cosas más horrorosas tienen su punto de encanto. 
 
◄Entre sueños.... Design by Pocket ►