Una noche tupida de estrellas pudo haberlo provocado.
Una paz que hace mucho no sentía sin haberlo anticipado. Sin haberme mentalizado o abierto mi alma para ello.
Aún no sé qué es o si tendrá la posibilidad de un "será". No lo sé.
Sueño despierta que sí. Pero su promesa de reaparecer esta noche no se cumplió.
La caminata sobre la arena y las pequeñas olas que amenizaban la charla moldearon esa noche de manera perfecta.
Y ahora que se ha desaparecido vienen el miedo y la inseguridad.
Y el temor de que me haya equivocado una vez más. Que una vez más, sólo haya sido un momento efímero y que no haya aparecido todavía ese alguien que me quiera para siempre a su lado....
Y pienso que tal vez, únicamente lo efímero tiene encanto y debo de vivir con esos instantes para aprender a tolerar completamente mi soledad. (Esa soledad que a veces parece no tener final...)
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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