He aprendido a disfrutar de mi compañía y por eso, huyendo de la casa de mis padres que tiene cuatro perros y siete personas viviendo al mismo tiempo, me vine a refugiar a mi casa en la que estoy sola y donde sólo mis ruidos, mi música, y alguno que otro ladrido y grito en la calle llenan el silencio.
Me he dado tiempo y espacio para recorrer el 2010 con todos su altibajos tremendos. Me he dado oportunidad de escuchar todo tipo de música sin la preocupación de que sea buena o mala.
Me he permitido leer, no leer, ver TV, leer correos, dormir mucho, caminar, ver amigos.
Al final, Ben y yo hemos seguido en contacto y creo que fue una de las mejores adiciones a mi vida en el 2010.
A unos días de que termine el 2010, hay muchas cosas por las que agradecer. Amigos nuevos, deseos cumplidos, trabajo prometedor y divertido e interesante, familia sana, heridas superadas, nostalgias que se disfrutan. Retos superados, revelaciones sobre quién soy, revelaciones sobre mis errores y mis aprendizajes, mucho mucho aprendizaje y cada vez más momento felices y mucha tranquilidad.
Gracias a Londres por sus más de 1,400 días.
Gracias a Méxco por su bienvenida.
Gracias a los amigos por estar siempre.
Gracias a los que se fueron por haberme enseñado algo antes de irse.
Gracias a los que llegaron a mi vida por darme momentos de alegría y calidez.
Gracias a mi suerte, a mi buena buena suerte.
Gracias al azar. Gracias al destino.
Gracias a la vida, gracias a la vida, gracias a la vida.
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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