He percibido que desaparezco poco a poco, la Hana que se había logrado perfilar como única, con sus gustos, son sus lugares favoritos, con sus actividades predilectas, se está disolviendo, si no es que ya desapareció por completo...
Ya no hago tanto ejercicio, en Colombia no pude disfrutar el viaje por los correos celosos que recibía de él y ahora en Francia, tampoco he logrado relajarme del todo, y ahora ya no por él, sino por mí misma, por mi miedo a perderlo todo por mi ausencia...
Vivo con un miedo permanente, de perderlo, de volver a fracasar y aunque sé racionalmente que lo que tengo que hacer es vivir mi vida y amarme yo a mí, me ha costado demasiado trabajo ser independiente y dejar de estar pendiente de él todo el tiempo.
Me di cuenta que borró un comentario de Facebook y he estado inquieta todo el día, pensando que tal vez me quiere ocultar con sus contactos, que no quiere que le ponga frases cariñosas porque quiere dejar las puertas abiertas a otras relaciones... Esto, a pesar de que yo vi fotos de él con su ex, donde ponía sin tapujos que "la amaba como a nada en la vida"... y siento celos y me pongo a pensar que ella, su ex, fue suertuda de que él de decía esas cosas en público y lo ventilaba a los cuatro vientos.
Lo más triste es que me doy cuenta de que estoy de nuevo en un punto en el que estoy comenzando a hacer de esta relación algo dependiente y enfermizo, porque yo me estoy desdibujando, y lo peor de todo es que Néstor lo percibe e intenta que no sea así, pero cuando me dice que necesita estar solo, o me sugiere que yo esté sola, lo tomo como una amenaza de una separación definitiva.
La idea de que las cosas vayan mal a penas unos meses después de iniciar la relación me angustia, pues sé que eso conlleva la posibilidad de que termine y no es algo que yo desee.
Me pongo a pensar en qué momento fue que volví a este patrón de dependencia tan enfermo y tan obsesivo... Me pongo a pensar en las cosas que yo digo y pido y lo peor de todo es que no me parecen maduras, coherentes y aún así las hago.
Hasta hace unos minutos estaba intentando bajar Skype para llamarlo y reclamarle que me haya borrado mis comentarios en su muro de Facebook, pero lo pensé bien y cancelé el download. En la mañana le sugerí que si un comentario que él puso en su muro era sobre otra mujer... Se molestó.
Lo escribo y yo misma me doy cuenta que es una actitud molesta y que va totalmente en contra de lo que yo predico ser: independiente, madura, inteligente...
Sé que es inseguridad y la justifico culpando a David, pero lo cierto es que yo he sido así casi casi que desde siempre.
Pensé que ya había recuperado mi autoestima al estar sola por unos meses y que eso ayudaría a tener una relación sana, pero mi dependencia se disparó cuando estando en Colombia me llegaban correos de él diciendo que ya no nos viéramos. En lugar de ignorar sus ataques de celos, me enganché en esta inseguridad que parece no tener fin. No puedo dejar de ver la blackberry y aún estando en París, no dejo de chatear con él....
Tal vez debiera apagarla mañana... y descansar realmente no de él, sino de mis miedos que despiertan al pensar en él y que me tienen en una constante ansiedad y angustia y ganas de saber todo y controlar todo. Pienso que si lo suelto se va a ir...y me da pavor...
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
¿Qué debo de hacer para perder este miedo a ser abandonada?
Por otro lado, este viaje me ha servido de alguna manera para darme cuenta que lo de Londres es una idealización absurda. Sí me encanta la ciudad y sí extraño cómo era yo ahí, pero no por pisar suelo europeo, como lo he experimentado, mis miedos desaparecieron. Ahí siguen...
Mi psicóloga tiene razón... Mi añoranza por Londres o algún otro país europeo, es sólo una cortina de humo para ocultar mis ganas de huir y el pensar que el problema son los lugares y la gente, y no yo, no mi interior. Al pensar eso, dejo de hacerme responsable de mi felicidad, porque es responsabilidad de lugar y de la gente, no mía....
Así escribiendo, pienso que la única manera de ponerle fin a este sufrimiento, es soltar los miedos, soltar las inseguridades, decidir que sea fea o bella, sea flaca o gorda, sea inteligente o tonta, sea soltera o con pareja, la felicidad depende únicamente de mi y de nadie más.
Buenas noches, desde Estrasburgo
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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