El miedo que paraliza, que vuelve a herir porque revive el dolor y encoge el alma.
Llena de miedo es como me he descubierto ahora que he intentado establecer una relación de pareja más estable con un chico que me ha encariñado y de ahí ha levado mi cariño a algo más parecido al enamoramiento.
Pero el miedo al dolor está ahí todo el tiempo, y el miedo al engaño y el miedo al abandono y a esa soledad que se siente sin estar sola.
Quisiera tener el valor de dejar todo eso, dejar de cargarlo, para poder empezar limpia, de cero, sin esa inquietud interna que me dice, estate alerta, no te sueltes...
Aunque poco a poco sus ojos me convenzan de que vida hay una, y que nada nunca será igual y nadie es idéntico y que por eso, debo de darme a mí misma una oportunidad de ser feliz....
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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