Un día cualquiera, se me ocurrió que si pudiera escoger mi propio nombre, como lo hacen los asiáticos que se van a vivir a occidente, me llamaría Sofía. Sofía, que en griego significa "sabiduría".
Hoy he cambiado mi nombre a Padme, que significa "flor de loto" en persa.
Mantiene de alguna manera relación con Hanako, pues uno de los símbolos de Hanako se usa para la palabra, flor de loto, en japonés.
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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