Sueño, de vez en cuando, con palabras dulces, explícitamente empalagosas, como un te extraño, un te amo, un te necesito. Un preciosa, un hermosa, un te adoro, un bonita.
Que me tomes de la mano y no me sueltes aunque vayamos en la calle, que te aferres a mis dedos delgados y largos. Que me beses en público, que me tomes por la cintura, que me acaricies. Que sueñes conmigo y que te enamores de mí y que me lo digas. Que me huelas el cabello y que te memorices mi perfume, que me escribas únicamente para decirme que me amas, que piensas en mi y que aún en tus momentos de soledad, en los que no quieres saber del mundo, me invoques y sientas paz y amor al hacerlo. Que me veas a los ojos mientras hacemos el amor, que un día, mientras nos acariciamos desnudos, se te salga un te amo.
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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