No sé cuándo ni cómo exactamente se comenzó a utilizar la frase de "navegar con bandera de (introduzca cualquier adjetivo)", pero me imagino que tiene que ver con la época de las guerras navales (es solo una estimación burda y nada investigada).
Hoy se me ha venido a la mente esa frase porque mi bandera ha cambiado en los últimos años. Yo navegaba con bandera de culta, inteligente, linda, tierna y vulnerable. Era esa niñita que aparentaba menos edad de la que tenía y que por lo tanto, provocaba ternura, ganas de protegerla, pero cuando esa niñita dulce hablaba, te dabas cuenta de que tonta no era.
Esa bandera la arranqué tras repetidas relaciones en las que acabé con el alma hecha pedazos y una maestría que me acabó borrando de la cabeza cualquier pretensión de ser siquiera un poco inteligente.
Hoy, nado con bandera de fría, poco expresiva, con una inteligencia muy promedio, pero ya no de esos niveles que te hacen ver soberbia sin que lo pretendas.
Ya no ando llenando a la gente que me rodea con palabras dulces como un simple "Te quiero". Para mí las palabras afectivas se han vuelto en la llave de algunas puertas que por el momento no quiero abrir. Lo más que llego a decir es un "Te extraño" y no sólo a él, sino a los amigos. A los que ya les decía que los quería, se los sigo diciendo, pero no hay nuevos miembros en el club de los queridos por Hana. Aún cuando los quiera con toda mi alma e incluso los ame.
Amanece (suena la alarma de campanas). Pienso en él. Me recorre por la cabeza y por el cuerpo una sensación de urgencia por decir, ya no un Te quiero, sino un Te amo. Reflexiono un poco y me doy cuenta de que ya van unas semanas desde que esa urgencia ha estado presente.
Tirada en el diván, observando el techo pegado a una pared por donde bajaba un gusano, me llenaba de angustia siquiera pensar en decirlo en voz alta, decir, te quiero mucho, ¿sabías? Ella, con su cara serena, con su cabellera rubia, me sugiere hablar...expresar, decir...sin saber los miedos que se me vienen encima por todas las veces que he dicho y he escuchado palabras que eran para mí, además de los sentimientos de ese momento, promesas a futuro...
Me imagino la escena pero no la termino en mi cabeza porque me entra un pequeño cúmulo de tensión en la nuca y decido dejar de pensar en eso... pero unos minutos después, me encuentro con el mismo dilema otra vez.
(¿Yo amando de nuevo, después de que prometí no volverme a enamorar...?)
Me recuerdo a finales de octubre del 2007, diciéndole a C, Te aprecio mucho, y no me importa que no lo quieras escuchar, yo lo quiero decir...
¿Dónde habrá quedado esa niñita? ¿Cómo la llamo de vuelta para dejar este miedo de lado?
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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