miércoles, julio 25, 2012

Carta para ti

miércoles, julio 25, 2012
En noches como esta, recuerdo tus ojos mirándome, desde abajo, discretamente, como si no quisieras que me diera cuenta de que me estás viendo en medio de la oscuridad. Me gusta recordar tu piel suave y rasposa por partes, una que otra peca que se ha extraviado en tu ancha espalda y tu cabello, que se ondula con el tiempo, la humedad y mis caricias.

Yo te pienso todo el día. Pienso en tus caricias suaves, en tu sonrisa, en tu risa, en tu voz. Recuerdo tus besos en mi espalda después de hacer el amor, que a veces pican y que a veces se convierten en mordidas. Tu eres mi principal motivo de felicidad. Pensarte me hace sonreír en medio de noches largas y álgidas, aunque ignoro si yo represento algo en tu vida, en tus reflexiones, en tus pensamientos, en tus suspiros y en esos momentos que parece que tu mente se va a otro lado y tus ojos la ven partir.
Tu voz es paz, es tranquilidad, es el silencio que genera calma. ¡Cuanto te quiero... cuanto te amo!

A veces, como hoy, me vuelvo una persona defensiva, miedosa, y no quiero. No quiero ser como fueron otros conmigo. Distantes y rudos entre más enamorada estaba yo de ellos.

Claro que quiero que vengas aunque sea a las 4 de la mañana. Pero te amo. Te amo y quiero que estés bien. Por primera vez, auténticamente pienso eso. Claro, me dan celos, me dan celos que vayas a bodas y a fiestas sin mi, pero te amo de todas maneras. Te amo tanto que prefiero que no andes por las calles en la madrugada y que nos veamos hasta el día siguiente. Por supuesto que te quiero a mi lado para siempre, pero quiero que estés a mi lado porque así lo quieres y así lo decides cada mañana que despiertas conmigo o sin mi, solo, pero pensando en mi. Te deseo aquí, aunque sea dormido como sueles hacerlo. Quiero vivir contigo muchas cosas buenas y si de pronto se cruza una que otra mala, que sea porque nos va a unir más como pareja. Quisiera que dijeras que soy tu novia, que me amas y que no te diera pena decirlo en público.

Además, esa molestia que percibiste en mi voz cuando me dijiste que irías a una boda, no tiene nada que ver contigo, sino con el maldito destino que nunca quiere que nos veamos un 28 y que yo tenga la oportunidad de decirte, feliz "mesversario", o soy feliz de estar contigo ya por X meses. ¿Tú te acuerdas de la fecha en que me besaste por primera vez? Yo sí, lo tengo anotado en este mismo blog. Fue el 28 de diciembre y fue después de haber visto "La piel que habito" y después de que lloré sin que te dieras cuenta en el cine, porque de nuevo, había peleado con Néstor y sabía que eso no iba para ningún lado, pero tampoco sabía si contigo algo iba a iniciar.

Te amo, guapo, te amo mucho. Tal vez lo sepas, tal vez no. Tal vez intuyas que estos dos días con mal humor, en realidad no tienen nada que ver contigo. Espero que así sea, porque si por mi fuera, estaríamos juntos siempre, porque amo estar a tu lado, algo haces que me conviertes en una Hana con la que me siento muy bien.

Disculpa mis desplantes, disculpa si de pronto te parezco muy agresiva en mis comentarios y te hago sentir como si no quisiera estar contigo, pero no es así. Yo te amo siempre y bajo cualquier circunstancia. Solo que han sido días complicados, difíciles, y es complicado evitar que se note.

Pero te prometo que sólo haré que se note mi amor por tí, mi mucho amor por tí, mi guapo Edu.

0 comentarios:

 
Entre sueños.... Design by Pocket