martes, diciembre 01, 2009

Anti romanticismo

martes, diciembre 01, 2009
Los libros siempre nos aportan algo nuevo. Ya sea experiencias de tiempos pasados, sensaciones que nunca experimentaremos en carne propia o visiones del mundo totalmente inesperadas. Es lo que me pasó al leer "La educación del estoico" de Fernando Pessoa. Es un libro pequeñísimo y es, supuestamente, un manuscrito que dejó Álvaro Coelho de Athayde, el Barón de Teive antes de quitarse la vida. Como todos los textos de Pessoa, la reflexión tiende dolorosamente a lo pesimista. Pero es también de una desesperanza justificada y con argumentos difíciles de refutar.

Una parte de este texto, o de esta nota pre suicida, habla de los románticos.

"El romántico lo refiere todo a sí mismo y es incapaz de pensar objetivamente. Lo que a él le sucede, tendrá que sucederle a la universalidad de las cosas. Si está triste, el mundo no sólo le parece que está equivocado, sino que está equivocado."

Esta afirmación proviene del siguiente razonamiento:

"La dignidad de la inteligencia está en reconocer que es limitada y que el universo existe fuera de ella. Reconocer, con disgusto o no, que las leyes naturales no se someten a nuestros deseos, que el mundo existe independientemente de nuestra voluntad, que el hecho de estar tristes nada demuestra sobre el estado moral de los astros, ni siquiera de la gente que pasa por delante de nuestras ventanas: en eso está el verdadero uso de la razón y la dignidad racional del alma."

De cierto modo, es una declaración demasiado simplista de la realidad. Descalifica cualquier tipo de pesimismo y también de optimismo. Se olvida también que por más que tratemos de ser objetivos y racionales en nuestra relación con lo cotidiano, nuestra visión estará inevitablemente teñida por nuestras propias experiencias. Algunos sentiremos tristeza al ver un atardecer por recordar algo que fue, o algo que no pudo ser. Claro, eso no lo hace un momento melancólico per se, pero es difícil dejar de experimentar sensaciones y comprender un atardecer como un mero fenómeno natural en el que la posición del planeta tierra cambia con respecto al sol. El mundo se volvería un lugar frío y aburrido si todos viviéramos lo que nos rodea de dicha manera.

Y aún así, la idea me resulta inevitablemente tentadora. Me seduce entender la realidad como algo que existe por sí sola. Que mi visión de ella no la hace mejor o peor. Que ella existirá a pesar de mi presencia en ella. No caer en ese dilema del árbol que cae en el bosque pero que no existe porque nadie lo escuchó.

Mi inteligencia es tan limitada que cambios internos en mi organismo cambian mis sensaciones con respecto a la realidad que me rodea. Unos días podré amanecer con euforia y al día siguiente hundida en una desdicha inexplicable. Mi realidad, la realidad que mi mente me describe y me explica, no tiene nada que ver con la realidad real.

Me fascina la posibilidad de comprender el mundo sin involucrarme en él y sentarme a observar y no sentir. Sentir nos hace más humanos y por ende, imperfectos.

Ese afán por la perfección es el que lleva al Barón de Teive a decidir quitarse la vida.

No propongo que este sea un post de alabanza a la muerte, a quitarse la vida, a dejar de vivir y dejar de sentir. Mas, al ser yo una persona lastimosamente romántica, la idea de poder deshacerme de este "defecto" me parece demasiado tentador.

Hoy observaré el mundo con ojos de alguien ajeno a él. De alguien que ha decidido ver la vida y entenderla de manera racional, sin ningún involucramiento sentimental o emocional. 

2 comentarios:

Yuri like whoa! dijo...

"Hoy observaré el mundo con ojos de alguien ajeno a él. De alguien que ha decidido ver la vida y entenderla de manera racional, sin ningún involucramiento sentimental o emocional"

El hecho de que comentas esto, para mì en lo personal se me hace romántico. jeje

No tiene nada de malo serlo porque como te lo había comentado antes, creo que esa parte tuya es una virtud y no un defecto. La cosa es poder equilibrar un poco tu romanticismo con la realidad :)

Hanako dijo...

¿Tu crees Yuyu? Tal vez ser romántico sí sea una virtud, pero si como dice Pessoa, vemos el mundo a través de lo que nos pasa y lo vivimos a través de lo que sentimos, vaya tragedia por la que pasamos cuando las cosas no salen bien. Dímelo a mí! Jeje :)Me dio mucho gusto platicar contigo ayer. Cuando necesites desahogar un poco, escríbeme. Besitos

 
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