Ayuda, en todo caso, mantener una distancia.
Una distancia física y emocional.
No pensar y no sentir y no ver y no oír...
Y evitar verte hasta en sueños. Ni siquiera asomarme a ver tu retrato o releer cartas escritas a mano por tí, desde tierras lejanas, exóticas y desconocidas.
Ver la luna pensando sólo en ella, o en cómo comerla a cucharadas, pero nada más.
Y vivir un rato en un mundo pretendiendo que no existes en él....
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
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