Es impresionante cómo al apagar celulares y desactivar mi cuenta de Facebook, he logrado mantenerme aislada del mundo entero. No sé si alguien me haya buscado en este par de días, pero sinceramente no me importa. Necesitaba este tiempo y este espacio para mí sola, para sanar mi alma, o por lo menos para comenzar a hacerlo. Pensar si realmente un trato como el que Néstor me ha dado es lo que quiero y merezco. Utilizar mi tiempo en desconectarme, no pensar, y a la vez, reflexionar tranquilamente sobre lo que quiero para mi. Dejar ir ataduras que ni siquiera busqué y en las que me enganché. Vivir en un silencio interno y externo para que las cosas se vayan aclarando solas. No bañarme en dos días, despertarme a la hora que mi cuerpo y mi mente decidan, comer sólo cuando tengo hambre, hacer nada, pensar, hablar conmigo sin interrupciones de terceros. Curarme poco a poco de ese correo horrible que vi hace una semana... Recuperar la seguridad en mi persona, creerme de nuevo que merezco lo mejor, no lo menos peor, y tener el valor de alejar lo que siento que no es suficientemente bueno para lo que yo busco en mi vida. Dejar de ser cobarde sólo por tener un par de abrazos y unos besos en la boca, y no un te amo, un te necesito, tan seguro como el que él le dijo a ella, en lugar de a mí. Estar en paz conmigo misma, para de ahí iniciar cosas mejores, tratarme como me lo merezco, y quererme y preferirme sobre los demás, para que eso sea lo que atraiga. Que no me importen los otros hasta que yo no me haya puesto en primer lugar de todo.
0 comentarios:
Publicar un comentario