¿Por qué negarlo? Me siento fatal. Ese sentimiento de que estás a punto de dar contra el suelo después de lanzarte del abismo ha regresado poco menos de 11 meses después. ¿Motivos de fondo? Mi inseguridad. No poder superar el daño que me hicieron la mayoría de las relaciones de pareja que tuve en los últimos 10 años de vida. ¿Las consecuencias? Un muy mal momento con Edu un hombre que valoro mucho, que me hace una mejor persona, que amo, que admiro por su capacidad de reírse siempre y por sus charlas cultas y a la vez divertidas, por su capacidad de ser sencillo pese a ser muy inteligente y ser humilde aunque gente importante lo respeta. ¿El hecho concreto que desencadenó este mal momento? Una mentira de Edu. Me dijo primero que había ido a ver una película con su familia y a los 15 minutos me dijo que no, que no era cierto, que había ido con una exalumna. Yo me enojé e inmediatamente comencé a llorar. No grité, sólo lloré y le increpé por qué lo había hecho. Ese episodio en teoría había cerrado bien y Edu me dijo que se sentía muy bien con respecto a nosotros. Día siguiente. 22:30. En un mensaje Edu me dice que va tarde y que me marca a las 23:00. Dan las 23:15 y no me ha marcado. Me comienzo a desesperar y mi inseguridad se dispara. Yo todavía estaba acabando de procesar lo sucedido el domingo y se me vienen encima pensamientos de desesperación, de inseguridad, de nuevo y cuando por fin me llama, contesto de malas y le digo que por qué me llama tan tarde, que ya me voy a ir a dormir. Se saca de onda y acabo diciéndole que yo sigo dolida por lo que pasó el domingo, pese a que él se haya sentido bien con la plática. "A la que le mintieron fue a mi". Para él, como ya me había explicado que no me había dicho por no arruinar la buena relación que tenemos (o teníamos... ya no sé :/) y porque me notaba incómoda cuando él salía con otras mujeres, todo estaba bien. Yo seguía procesando todo. Me cuesta trabajo dejar ir, es la verdad. Y a eso hay que agregar que me cuesta trabajo dejar ir mi pasado doloroso. En eso, en una maniobra poco inteligente cambio el tema y le cuento que entrevisté a Emiliano. Acto seguido, se enoja él, mucho. No me grita pero usa palabras como "me nerva", "me hierbe la sangre" al referirse a los momentos en los que yo saco a colación a Emiliano. Le digo que yo no sabía, que nunca me había dicho que le molestara tanto. Me dice que con el hecho de haber acordado que no mencionaríamos los nombres nuestras exparejas él pensaba que yo dejaría de hablar de ese hombre que tanto daño me hizo. Yo le digo que si hablo de él es porque ya no me importa. Su, "Ahora me siento muy bien con respecto a nosotros" duró poco más de 24 horas y ya. Antes de colgar me pide que le dé unos días para que se tranquilice.
Ya a mediodía del día siguiente, me escribe y me dice que no quiere hablar conmigo por teléfono hasta que no hayamos aclarado las cosas en persona, porque esas cosas en realidad no se deberían de hablar por teléfono pero lo hicimos y resultó muy mal.
Me entra un miedo terrible. Yo amaba las llamadas nocturnas con Edu, corrijo, las amo. Me encanta poder decirle Shparky o Eshhhparky como él me dice.
Siento que abrí una caja de Pandora y ahora no sé qué hacer. Estoy inundada de un sentimiento de inseguridad severo, como no lo sentía desde que Néstor se fue con Érika de viaje. ¿Por qué? Edu no se ha ido a ningún lado, ayer me insistía en que estábamos viendo la manera de arreglar las cosas. Yo en un arranque le dije que si él creía que nunca podrá superar lo de Emiliano, que me dijera y que lo dejáramos así. Yo no quiero y no quiero que él quiera. Yo quiero que estemos juntos y bien. Es verdad Edu. A mi también lo único que me importa es que podamos estar bien. ¿Estamos bien? Creo que en este preciso momento no, tristemente, porque yo no estoy bien y perdí (espero que temporalmente) la posibilidad de hablar contigo antes de dormir cada noche.
Se asomó la Hanako que no me gusta, la Hanako controladora, la Hanako con ansias de omnipotencia. Y ¿por qué negarlo? recordé mis noches de dicusiones con David y me resurgió mi enojo contra mi madre que toda mi infancia se la pasó anulándome y que me sembró un miedo al abandono tan profundo que me ha costado mucho trabajo arrancar.
Solo deseo con todas mis fuerzas que las cosas entre Edu y yo, como pareja, mejoren a partir de esto, que sea el inicio del fin de mis inseguridades. Porque lo amo.
En caricatura - Lecciones de honestidad desde el PP
Hace 7 años.
0 comentarios:
Publicar un comentario